Una mina blanca

Chatwin«Era rubio y viajaba hacia el sur. El pelo le caía sobre el rostro y lo apartaba sacudiendo la cabeza hacia atrás. Su cuerpo era delicado y afeminado. Reprimía su sonrisa para ocultar las hileras de dientes manchados. Era minero, dijo. Buscaba trabajo en un yacimiento.
Había arrancado una página de un viejo ejemplar de la National Encyclopaedia, con un mapa que mostraba varias minas de la Argentina. En Río Pico había una de oro.
Se había contado entre los primeros hippies del barrio de Haight-Ashbury, en San Francisco. En una ocasión el hambre le había hecho levantar de la acera de Haight Street una barra de chocolate Hershey a medio comer. Este episodio se le ha­bía grabado en la memoria y lo mencionó varias veces.
En San Francisco se había sometido a un tratamiento con metadona, pero logró desintoxicarse la primera vez que en­contró trabajo en una mina. La minería, dijo, tenía algo de elemental. Las minas le producían una sensación de seguri­dad. Cuando trabajó en una de ellas, en Arizona, consiguió casa y un salario suficiente para vivir, esto es, hasta que le exi­gieron que pagara impuestos. Los condenados impuestos, y entonces sentenció:
—Estoy harto. Me iré a América del Sur y allá encontraré otra mina.
Ayudamos al conductor a cambiar un neumático, y él nos convidó con unos tragos en Gobernador Costa. Le pregunté a un tendero galés por el yacimiento de Río Pico. Contestó que hacía cincuenta años que lo habían cerrado. El más próximo era de caolín y estaba en Apeleg.
—¿Qué es el caolín?
—Una arcilla blanca que se usa para fabricar porcelana.
—¿Blanca… qué? ¿Ha dicho blanca? ¿Blanca? ¡Jesús! ¡Una mina blanca! ¿Dónde ha dicho que está?
—En Apeleg.
—¿Dónde está Apeleg?
—Cien kilómetros al sur —respondió el galés—. Más lejos aún se halla el yacimiento de carbón de Río Turbo, pero es hu­lla y no creo que quiera trabajar allí.
El minero estaba sin blanca y le habían robado el pasapor­te. Yo le pagué la cena. Por la mañana dijo que enfilaría hacia el sur. Hombre, ya se apañaría. Todo era cuestión de encon­trar la mina adecuada».

Bruce Chatwin. En la Patagonia. Península. Barcelona, 1987. Casa del Libro | Fnac
Traducción de Eduardo Goligorsky.


  1. Buen día.
    Ya repuesta del enfrentamiento que tuve ayer con el machista de mi jefe.
    …tuesday Idont care about you, and friday, Im in love…..nananananana….


  2. I don’t care if Monday’s blue,
    Tuesday’s grey and Wednesday too.
    Thursday, I don’t care about you.
    It’s Friday, I’m in love.
    Monday, you can fall apart.
    Tuesday, Wednesday, break my heart.
    Thursday doesn’t even start.
    It’s Friday, I’m in love.

  3. Genial, Perroantuan!.
    Es que soy un poquito patosa para colgar cosas. Me encanta, a mis 15 incluso me parecía guapo Robert Smith!!.
    Nos maquillábamos con polvos balncos y ojos muy negros; mi madre se escandalizaba.

  4. Una pregunta, depresora: ¿a que viene su nick? porque si bien puede significar humillación, también tiene que ver con ansioliticos. Y usted trasmite una verborrea entusiasta y alegre. Muy de agradecer aquí entre tanto ceño fruncido y resabido viejo

  5. Es una tontería, Tare.
    Intentaba buscar un nombre de usuarío y todos estaban ocupados… de repente me giré y vi una caja de depresores con los que miro a mis niños y: toma! , puse depresora u entro!!. Jaja.
    Tú me gustas mucho.

  6. y entró!, quería decir.
    Depresores son esos famosos “palos” con los que esploramos la faringe.

  7. Por cierto, depresora, esa foto de Greta Garbo de su avatar, es una de mis favoritas, se la ve desafiante y relajada. Antes de poner en lo mio lo que puse, también busqué fotos de Greta y me encanta esta:

    **
    **

    ¡Ah!, aagggggg, esos palos asquerosos que dan nauseas

  8. Verdad?
    En esa está preciosísima, pero la que he puesto me encanta porque parece una chica insolente!.
    Siempre ha sido mi actriz favorita.

  9. Tengo tendencia a ser benévolo con el Profesor Mulas, cuyo nombre ya supone un handicap en la vida. Al hombre se le ve encoñado con su chica, la tal Irene Zoe, que está cañón y tiene ínfulas artísticas. Es evidente que ella le ha arrastrado al lodazal, pero quién se resiste a los encantos de una chica como esta. Desde luego yo no me veo capaz. Y poco broma con su verborrea, leer su nota exculpatoria es toda una experiencia como bien glosa hoy nuestro M.

  10. Conozco muy bien a las mujeres tipo Irene Zoe que con su coño pretenden mover el mundo. Desprecian a los hombres de su edad y buscan hombres maduros, poderosos y con pasta. Si encima se creen artistas creativas la mezcla es explosiva. Pobre del que se les ponga por delante.

  11. No considero a la Garbo un gran actriz, demasiado contenida e hierática. Tenía, sí, el extraño don de atrapar la luz de una cámara y que esta se enamorase de ella así como el público. Y para las peliculas de entonces era suficiente. El cine en aquellos años era mágico, barato y solo necesitaba rostros con carisma y unas historias bonitas.

    Creo que Greta era una mujer inteligente que se cansó de vender algo que no era y su retirada la convirtió en mito. Otros necesitan morirse jóvenes.

  12. Mover dinero con el coño o falo es tan viejo como el mundo. Todo se resume en encontrar al imbécil de la bragueta floja o a la tonta con dinero. Puedo empezar a creerme que así es y no quiero. No hoy, que hasta el mas tonto/a tiene estudios y ve series donde lo explican muy bien: Si tienes dinero no te líes con la rubia: si eres fea y rica: no te líes con el jardinero o chofer que ya tiene a su rubia tonta.

    Pues aquí se demuestra que la tal Amy, de tonta nada. Y es rubia. eso sí, peliteñida. Y hace lo que tienen que hacer las mujeres que saben juntar dos o tres frases con coherencia: Sobrevivir en la cueva y contar cuentos.

    Ningún reproche.

  13. Sí, Tare, tienes razón.
    Su encanto reside en su fuerza, transmite soltura, independencia, insolencia!.
    Me encanta.

  14. Lo que hay que hacer (seas rubia o morena) es currar, tener un buen sueldo y escoger los íncubos por amor.
    Ningún regalo o dinero es comparable a una mirada de amor, unas caricias, un a electricidada…un sasasúu

  15. Les dejo por hoy.
    Ha sido un placer.
    Por fin viernes.
    Me ha encantado el detalle de la canción.., pero claro, eres poeta.

  16. No me esperaba de la luna que se dejara ver por Stalin. Seguro que lo hace con todos.

  17. Por dios, una pediatra, y encima usa esos palos que debían estar prohibidos por la conveción de Ginebra. Los putos depresores de palo de madera.¿Tan difícil era haberlos hecho de plástico? La de bosques que habrás destruido…

    Y eso que tiene el encanto de haber conocido ayer lo que era un súcubo…. si hasta será virgen o ni sabrá quién es Grey.

  18. Que no se enfade nadie, a los asturianos nos encanta reirnos de nosotros y, sobre todo, de los demás.

  19. Y la amiga haciendo de palanganera en el asunto y diciendo que “Irene y su marido están separados física y sentimentalmente hace tiempo”
    Si claro, monina… imbécil, eso lo que quiere decir es que han hecho separación de bienes y han metido sus cuentas en bancos distintos creyendo que así despistaban. Hay que joderse…

  20. Ya os dije que lo de la Irene Zoe prometía… se veía una película muy elaborada.

  21. Aunque lo mejor es cuando algún despistado, y no miro para M., la llama americana…norteamericana! jaaaa!

  22. San Google sabrá, pero en mi caso cada vez que pincho un link en un video YouTube y comienzan a endilgarme un anuncio, simplemente cierro la pagina antes de que acaben la primera sílaba.
    Lo saben porque nos monitorizan, pero debemos ser muy pocos. Tan pocos como los que nunca hemos oído la música de los anuncios de televisión, porque le damos al “mute” cuando empiezan.

  23. Perro, a la hora de definir la demagogia -un simulacro de democracia, a mi entender- no ha tenido en cuenta su cara positiva. Piense que, si no fuera por ella, caeríamos en la verdadera democracia.

    También ha pasado por alto su ambigüedad. Con ella se halagan las pasiones del elector, pero se pueden gobernar de un modo técnico, racional, los intereses del ciudadano.

    Es el único modo de que el pueblo crea que gobierna.

  24. La verdad es que, siempre que desconfío de la capacidad del pueblo para el gobierno, me entra la misma desconfianza sobre la capacidad de los expertos.

    Sé que es una tontería, pero me gustaría que el pueblo lo fuera por oposición. Le tendría otro respeto.

  25. MIS OBRAS INFANTILES DE AUTOR TEATRAL

    1.

    (Interior de una zapatería. Un hombre arreglado, de unos cincuenta años o más, se pasea levantando pares de zapatos. Golpea sus suelas con los nudillos como si estuviese llamando a las puertas del infierno. Los acaricia, y de su interior sale de repente un dependiente con turbante).

    Dependiente con turbante: ¿Y bien?

    Hombre: ¿Quién es usted?

    Dependiente con turbante: El dependiente.

    Hombre: A lo mejor me podría ayudar. No encuentro unos zapatos a medida.

    (Al hombre le tiembla el labio)

    Dependiente (ya sin turbante): No se preocupe. Ha llegado al lugar adecuado. Esta es una tienda de zapatos a medida. A ver, ¿qué calza usted?

    Hombre: Un número normalito, el 42.

    Dependiente (de nuevo con turbante, y ahora una esmeralda incrustada): Perfecto. Por lo tanto está usted en la tienda de zapatos a medida del número 42

    Hombre (secándose las pocas lágrimas): Pero eso es fantástico.

    Dependiente (desnudo, sólo con turbante): Lo es

    Hombre: ¿Puedo elegir?

    Dependiente (normal, sin turbante): Desde luego.

    Hombre: Me gustan ésos (señala un par de zapatos de boda)

    Dependiente: ¿Se va a casar usted?

    Honbre (contrariado): Me gustan ésos, he dicho. Poco importa para qué los quiero.

    Dependiente (del que intuimos, por un oscuro motivo, que se llama Vicente): Claro que importa. Si se los va a poner en las orejas, de nada le valdrá. Los quiere para los pies, supongo. Y yo necesito saber si van a ser para una boda, porque no sé si sabe usted que en el tránsito civil de soltero a casado el pie pierde dos números.

    Hombre (desesperado): No, no son para una boda.

    Dependiente (vestido de farales): En ese caso me parece a mí que no tendrá usted problema. Esta es una tienda especializada en zapatos de número 42 recomendados para solteros, a pesar de que tengamos algún excedente de bodas.

    Hombre (ansioso): ¿Me los puedo probar?

    Dependiente: Faltaría más.

    (El hombre se acerca con devoción religiosa al par de zapatos)

    Dependiente: ¡No los acaricie! Si lo hace, tendré que repartir la comisión.

    Hombre (da un respingo): No lo haré.

    (El hombre se descalza. Coge sus nuevos zapatos, e intenta ponérselos. Pelea con ellos cinco, diez minutos. En la lucha pierde la camisa, y acaba despeinado, sudado y con un aspecto horrible. Le está temblando de nuevo el labio)

    Dependiente (contrariado, sospecha de algo): ¿Me puede decir cómo se llama?

    Hombre (cabizbajo, musitando): El hombre al que nunca le sentaban bien unos zapatos.

    Dependiente (indignado, elevando los brazos al cielo): ¡Válgame!

  26. “Para todo Fuerte Apache, el morocho es aquel pibe que pintaba para crack de la selección nacional, el que dominaba la pelota mejor que nadie, y que lograba que técnicos y directivos de clubes grandes del país fueran a buscarlo a su monoblock. Tenía el morocho un compañero en la delantera: un socio dentro del equipo. Alguien que no definía tan bien como él, pero lo acompañaba en el pase, en la pared, en la llegada al área rival, en los festejos. Siempre estaba detrás de él en la tabla de goleadores. Dicen en el Fuerte que juntos hacían desastres. En el ambiente del fútbol infantil, también. Ahora, uno concentra con la selección argentina Sub 17 mientras el otro escapa de la bala policial. Uno corre en el entrenamiento mientras el otro corre para no morir. Uno firma contrato de exclusividad para usar indumentaria Nike y el otro roba para comprar las zapatillas Nike más caras. Uno se llama Carlos Tévez, le dicen Carlitos; el otro se llama Darío Coronel, le dicen Cabañas. Arrancaron en la categoría 84 de All Boys y siguieron jugando juntos seis años más. El que llaman Tévez ahora descansa en un hotel de Perú de cara al Preolímpico Sub 17. El que llaman Cabañas sabe que si se detiene a descansar el descanso será para siempre”.

    http://www.letraslibres.com/revista/reportaje/el-otro-tevez

  27. ara el gobierno se llama democracia,Gengis, aunque estemos aborregados. Y bueno es en estos tiempos ser el pueblo de laGengis Kant dice:| 25 enero, 2013 en 17:19
    La verdad es que, siempre que desconfío de la capacidad del pueblo para el gobierno, me entra la misma desconfianza sobre la capacidad de los expertos.

    Sé que es una tontería, pero me gustaría que el pueblo lo fuera por oposición. Le tendría otro respeto

    **
    **

    La capacidad del pueblo para el gobierno se llama democracia,Gengis, aunque estemos aborregados. Y bueno es en estos tiempos ser el pueblo de la oposición o los contentos. Y que se vote es lo importante una u otra cosa. Lo que quiera que sea que nunca estaremos satisfechos. Y a sí debe ser. Desde que el mundo es viejo y hay idiotas gobernando que antes fueron pueblo y querían cambiar el mundo.
    oposición o los contentos. Y que se vote es lo importante una u otra cosa. Lo que quiera que sea que nunca estaremos satisfechos. Y a sí debe ser. Desde que el mundo es viejo y hay idiotas gobernando que antes fueron pueblo y querían cambiar el mundo.

  28. Bueno, sigo como Jenny escribiendo en blanco. Ustedes perdonen. Bueno es que salga publicado, aunque mal. 🙂

  29. mjabois | 25 enero, 2013 en 18:21
    MIS OBRAS INFANTILES DE AUTOR TEATRAL
    *********
    ¡Qué buena! ¿Y con qué edad dice usted que lo escribió?

  30. Mal asunto, ex-jefe. Un hombre que no encuentra zapatos a medida, tampoco encuentra sendero donde dejar huella

  31. Juli0. Sé de uno que acaba de pasarse por el Itunes a comprar dos canciones. Mal, muy mal.

  32. Perroantonio | 25 enero, 2013 en 19:04
    mjabois | 25 enero, 2013 en 18:21
    MIS OBRAS INFANTILES DE AUTOR TEATRAL
    *********
    ¡Qué buena! ¿Y con qué edad dice usted que lo escribió?

    *********************

    Pues poco más de 20, supongo, cuando llegaba de marcha a casa y me ponía a escribir. La infancia!

  33. JulioCero siempre está a la que salta en estas cosas de videos. Los sabe colocar muy bien y acertadamente. Debe ser un poco friki, de esos que vive en un sotano con diez pantallas y tropecientos ordenadores y la T.I.A le pide consejo. Un figura

  34. OCURRENCIAS. F.T. Marinetti es quizá el ejemplo más célebre de esa categoría de escritores que viven de ocurrencias y a quienes rara vez se les ocurre algo, escribió Borges. Por supuesto, resultaría obvio que Marinetti debió vivir con muchas dificultades si no fuese porque el propio Borges, sin vivir de ellas, también gustaba de las ocurrencias.

  35. Esto ha llegado a mi correo.

    CONTRA LA TONTUNA LINGÜÍSTICA , UN POCO DE GRAMÁTICA BIEN EXPLICADA

    Yo no soy víctima de la LOGSE. Tengo 50 años y he tenido la suerte de estudiar bajo unos planes educativos buenos, que primaban el esfuerzo y la formación de los alumnos por encima de las estadísticas de aprobados y de la propaganda política. En párvulos (así se llamaba entonces lo que hoy es “educación infantil”, mire usted) empecé a estudiar con una cartilla que todavía recuerdo perfectamente: la A de “araña”, la E de “elefante”, la I de “iglesia” la O de “ojo” y la U de “uña”. Luego, cuando eras un poco más mayor, llegaba “El Parvulito”, un librito con poco más de 100 páginas y un montón de lecturas, no como ahora, que pagas por tres tomos llenos de dibujos que apenas traen texto. Eso sí, en el Parvulito, no había que colorear ninguna página, que para eso teníamos cuadernos.

    En Primaria estudiábamos Lengua Española, Matemáticas (las llamábamos “tracas” o “matracas”) Ciencias Naturales, Ciencias Sociales, Plástica (dibujo y trabajos manuales), Religión y Educación Física. En 6º de Primaria, si en un examen tenías una falta de ortografía del tipo de “b en vez de v” o cinco faltas de acentos, te suspendían.

    En Bachiller, estudié Historia de España, Latín, Literatura y Filosofía.
    Leí El Quijote y el Lazarillo de Tormes; leí las “Coplas a la Muerte de su Padre” de Jorge Manrique, a Garcilaso, a Góngora, a Lope de Vega o a Espronceda…

    Pero, sobre todo, aprendí a hablar y a escribir con corrección. Aprendí a amar nuestra lengua, nuestra historia y nuestra cultura.
    Y.. vamos con la Gramática.

    En castellano existen los participios activos como derivado de los tiempos verbales. El participio activo del verbo atacar es “atacante”; el de salir es “saliente”; el de cantar es “cantante” y el de existir, “existente”. ¿Cuál es el del verbo ser? Es “ente”, que significa “el que tiene entidad”, en definitiva “el que es”. Por ello, cuando queremos nombrar a la persona que denota capacidad de ejercer la acción que expresa el verbo, se añade a este la terminación “-nte” .

    Así, al que preside, se le llama “presidente” y nunca “presidenta” , independientemente del género (masculino o femenino) del que realiza la acción.

    De manera análoga, se dice “capilla ardiente”, no “ardienta”; se dice “estudiante”, no “estudianta”; se dice “independiente” y no “independienta”; “paciente”, no “pacienta”; “dirigente”, no dirigenta”; “residente”, no “residenta” , y el cuento de aquella princesa que esta dormida se llamaba “la bella durmiente” no “la bella durmienta” .

    Y ahora, la pregunta: nuestros políticos y muchos periodistas (hombres y mujeres, que los hombres que han ejecido o ejercen el periodismo no son “periodistos”), ¿hacen mal uso de la lengua por motivos ideológicos o por ignorancia de la Gramática de la Lengua Española ? Creo que por las dos razones. Es más, creo que la ignorancia les ha llevado a aplicar patrones ideológicos y la misma aplicación automática de esos patrones ideológicos los hace más ignorantes (a ellos y a sus seguidores). Y todos sabemos quienes pusieron o intentaron poner estas alteraciones gramaticales en moda.

    No me gustan las cadenas de correos electrónicos (suelo eliminarlas) pero, por una vez, os propongo que paséis el mensaje a vuestros amigos y conocidos, en la esperanza de que llegue finalmente a esos ignorantes semovientes (no “ignorantas semovientas”, aunque hayan ocupado carteras ministeriales).

    Lamento haber aguado la fiesta a un grupo de hombres que se habían asociado en defensa del género y que habían firmado un manifiesto. Algunos de los firmantes eran: el dentisto, el poeto, el sindicalisto, el pediatro, el pianisto, el golfisto, el arreglisto, el funambulisto, el proyectisto, el turisto, el contratisto, el paisajisto, el taxisto, el artisto, el periodisto, el taxidermisto, el telefonisto, el masajisto, el gasisto, el trompetisto, el violinisto, el maquinisto, el electricisto, el oculisto, el policío del esquino y, sobre todo, ¡el machisto!

    SI ESTE ASUNTO “NO TE DA IGUAL” , PÁSALO POR AHÍ, A VER SI LE TERMINA LLEGANDO A LA MINISTRA /O DE TURNO.

    Porque no es lo mismo ser

    UN CARGO PÚBLICO que UNA CARGA PÚBLICA.

  36. Perro, no quiero considerarme cínico porque de éste no me gusta ni el pesimismo que pone en evidencia un fondo idealista ni la satisfacción con que se regodea en lo que él toma por barro. Deberíamos aprender, cosa muy difícil, a ser cínicos de una manera limpia.

  37. Independientemente de lo de Amy-Zoe, lo que queda claro es que la Fundación Ideas paga o sea super.bien. 3000 por artículo a aquella, 150.000 a la hermana de Elena Valenciano, 75000 se llevaba Mulas, contratos por valor de 600.000 euros a una empresa de un amigo del gerente del PSOE, Xoan Cornide.

  38. Muchas gracias, B29, y a usted, Tareixa, resalá. Pantalla solo tengo una, aunque grandecita porque la uso también para ver televisión. Y no está en un sótano, sino en una bonita habitación con balcón a alguna calle del casco histórico de Córdoba, que tiene paredes altas y estanterías hasta el techo que organizan mi colección de discos. Me gusta mucho la música en general y los videoclips en particular. Hace ya algunos años, viendo que el reloj se había parado en una determinada época y unos determinados músicos, me propuse conocer un mínimo de cinco grupos o canta/autores nuevos cada día, pues siempre hay buena música y es tontería estancarse. Las revistas españolas a las que siempre he sido fiel (Popular1, Ruta66, RockdeLux y también la gratuita Mondo Sonoro) me ayudan mucho. Internet y Youtube, más. Conforme eso, yo voy tomando notas… y ya está.

  39. Y nosotros que lo disfrutamos (La de EELS if I could be that guy instead of me la subio Ud? La estoy escuchando precisamente ahora) y pasan a formar parte de nuestra propia lista

  40. Sobre la demagogia de los modernos:

    1. Viene de muy lejos y continuará hasta muy lejos la idea de que la demagogia es uno de los mayores peligros del régimen democrático, lo que se explica aludiendo a la facilidad con la que caen en ella quienes se tienen por los más firmes defensores de la democracia. La demagogia -se ha dicho hasta la saciedad- nace del exceso de democracia.

    Frente a la amenaza demagógica se ha opuesto siempre, a modo de muralla, una concepción ilustrada del ejercicio del poder: un talante político que no sería amigo del halago a los deseos de la mayoría; un sentido de la distancia, respecto de la masa. El buen político, un tanto aristocrático incluso en el régimen democrático, sería el que sabe distinguir entre lo que la gente desea como los niños y lo que realmente le interesa; el demagogo se limitaría a ofrecer a la gente lo que ella desea, y a ofrecer su realización inmediata.

    El demagogo habría renunciado a la elevación de miras, no prestando atención más que a lo que sus conciudadanos quieren. Sería, literalmente, un servidor de la voluntad ciudadana. Sin perder el tiempo meditando sobre sobre cuál sea la verdadera voluntad popular, se atendría a lo que los ciudadanos dicen querer.

    2. Los simulacros modernos de democracia han unido en cierta medida el sentido de la distancia y la proximidad demagógica, en perjuicio desde luego de los intentos de democratización del poder. Fijémonos en otro rasgo de los demagogos, tan importante como el señalado anteriormente. Hablo del uso de la mentira: promete lo que no puede cumplir.

    Esa mentira constituye un mal menor, a juicio del simulador. Sería mejor mentir que cumplir las promesas que buscan satisfacer los deseos de la mayoría, ya que, a menudo, éstos serían o inmorales o irrealizables o las dos cosas a la vez. Quien ofrezca su satisfacción no puede estar sino mintiendo, creen quienes recelan de la voluntad del pueblo; no habría quedado otro remedio, pues, que mentir, concluirán. El político de una democracia de masas deberá prometer lo que el público quiera oír, y habrá de actuar, en cambio, de un modo ilustrado y a menudo poco popular.

    Los regímenes democráticos lo serían, según esta versión, de un modo ilusorio. Serían democracias simuladas, que prometen lo que no dan: el poder popular. Por ello, se desdoblan en una cara externa, populista, ofrecida al público general, y en otra, menos exhibida, en la que predominaría la visión de estado según sus partidarios o el secuestro del poder público según sus detractores. Esta coexistencia de un aspecto exterior halagador de los oídos populares, hecho de carisma y sensación de proximidad, y otro más circunspecto, menos dicharachero y sentimental, sería lo característico de la democracia simulada, o demagogia moderna.

    (Estoy seguro de que algo comentó Tse hace tiempo sobre este escrito, señal inequívoca de que ya lo he publicado. Me ha animado a traerlo de nuevo la idea de que, en el mejor de los casos, ustedes no recordarían nada de él.)

  41. Muy interesante, Gengis. Esto merece desarrollo, porque hay alguna variante de interés en el segundo modelo. Hoy estaré fuera todo el día, pero prometo comentar algo al respecto de los demagogos que ni siquiera saben que mienten.


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