A ver, Constitución, abra la boca…

constitucionÚltimamente se viene hablando mucho de la Constitución a raíz de las aspiraciones del llamado “pueblo catalán”. Pero su texto no trata únicamente de la organización territorial, sino que se ocupa de muchas otras cosas. Y algunas tienen que ver con algo tan importante como la salud de los ciudadanos.

Así, en el artículo 43 se reconoce el derecho a la protección de la salud y se establece la responsabilidad de los poderes públicos para organizar y tutelar la salud pública a través de las medidas preventivas y prestaciones necesarias. Se dispone también que los poderes públicos fomentarán la educación sanitaria, la educación física y el deporte, y que facilitarán la adecuada utilización del ocio.

El artículo 40 dispone que los servicios públicos velarán por la salud e higiene en el trabajo.

El artículo 41 dice que los poderes públicos mantendrán y velarán por un régimen público de Seguridad Social para todos los ciudadanos, que garantice asistencia sanitaria y prestaciones sociales suficientes ante situaciones de necesidad, especialmente en caso de desempleo.

El artículo 49 señala que los poderes públicos realizarán una política de previsión, tratamiento, rehabilitación e integración social.

El artículo 50 establece que los poderes públicos garantizarán mediante pensiones adecuadas y periódicamente actualizadas, la suficiencia económica a los ciudadanos durante la tercera edad y que se promoverá asímismo un sistema de servicios sociales que atenderán sus problemas específicos de salud, vivienda, cultura y ocio.

Podríamos seguir. Pero bastan estas líneas para compararlas con la preocupante realidad en la que vivimos.

¿Creen ustedes que a los ciudadanos se nos están garantizando estos derechos? ¿Se merecen nuestros mayores esta miseria económica y social?.

Llevo días leyendo la Constitución y no me canso. Leo estos principios, tan rotundamente expresados y, sin embargo, puedo ver a diario atropellos contra el derecho a la protección de la salud. No, no creo que la Constitución necesite una reforma. Lo que hace falta de verdad es que no quede en papel mojado y que se garanticen los derechos recogidos en sus artículos.

Escrito por: Depresora


  1. Ha quedado bonito.
    Gracias a Perroantuan que me ha ayudado.
    Buena mañana de sábado.
    Y, a ver, el que esté de acuerdo con el euro pr receta y la privatización de nuestra sanidad – de todos y para todos – que tire la primera piedra!.

    Y tengan piedad de mí!

  2. Buenos días. Estoy preparando comida para muchas personas, así que no voy a tener tiempo de estar hoy por aquí. Sólo quiero recordar la inteligente observación de Calaza.

    Sanidad universal+gratuita+de calidad= C (coste)
    Si C desciende porque descienden los ingresos del Estado, hay que igualar la ecuación en alguna o en todas sus magnitudes. O reducir otros gastos del Estado, claro.

  3. Para contestar a depresora sobre el euro por receta y otras cuestiones me viene muy bien la formula Calaza que trae Perroantoine a colación:

    Como debemos empezar a comprender que el C (coste) de la sanidad+gratuita+universal no puede superar los I (ingresos) pues de otro modo tendríamos que recurrir a reducir otras partidas del llamado bienestar y entendido que endeudarse es suicida podemos aplicar esta sencilla ecuación:

    1 € receta x n recetas = disminuyase de salarios personal médico, siendo n > que numero recetas estimado soportables.
    coda: caso de que n sea negativo dese premio a médicos.

    Continuo con otra propuesta que debía incluirse en próxima reforma constitucional: Los médicos tendrán el derecho alturista y universal de ejercer una medicina gratuita con los no afiliados a la Seguridad Social, a deducir de su salario mensual, pudiendo ser deduclbles las cantidades aportadas de la declaración de la renta.

    Y termino con esta: dado que las cuotas de pensión son una ficción y que nadie aporta financieramente para lo que recibe de pensión, que se instaure cuota única de pago y pensión única en tres tramos elegibles entre los 1000 y 1500 euros.

  4. LA CONSTITUCIÓN Y EL DRAE. Garantía. En esa ley de leyes española se menciona más de una vez, 40 me parece [preámbulo, artículos 2 …/ 158], el concepto de garantía con la utilización de las palabras garantizar, garantiza, garantizará, garantías, garantice y garantizando. Como quiera que el común del personal no parece tener claro que significa exactamente tal concepto, y qué se puede y se debe esperar constitucionalmente de él y de lo que garantiza, no estaría de más el ir al DRAE, buscar la palabra garantía y ver que no es con ninguna de las acepciones que de ella figuran como se emplea en la Constitución, sino que ‘Garantías constitucionales’ son los ‘Derechos que la Constitución de un Estado reconoce a todos los ciudadanos’ como aparece en entradilla subsiguiente. Derechos, ni más ni menos.

  5. Funes
    26 enero, 2013 en 0:20
    Y nosotros que lo disfrutamos (La de EELS if I could be that guy instead of me la subio Ud? La estoy escuchando precisamente ahora) y pasan a formar parte de nuestra propia lista.

    Creo que sí, Funes, aunque me parece que usted se refiere a la canción That Look You Give That Guy. Una vez, en el Nickjournal 2 y a propósito de la entrada del día, que a la mejor era de Perroantonio o iba de perros, subí el otro video de esa canción (en el que aparece, por cierto, la guapísima Padma Lakshmi, modelo, actriz, cocinera y ex de Salman Rushdie, que está para comérsela) y lo intitulé “Ensueño de perro”.

  6. Depresora, nuestra Carta Magna, en no pocos de sus artículos, es una carta a los Reyes Magos.
    En cualquier caso, sería más factible cumplir con sus preceptos si los españoles fuésemos menos quejicas y más honrados, trabajadores, creativos y emprendedores.
    Gracias por su entrada y que cunda el ejemplo (no quiero señalar[me] a nadie).

  7. No hay Carta Magna en el mundo democrático que garantice, por ejemplo, trabajo a sus ciudadanos. Únicamente en un Estado totalitario podría hacerse y hasta se ha hecho. Lo que garantiza cualquier Constitución democrática, y no como si fuese una carta a los Reyes Magos, es el derecho a trabajar, que es cosa bastante distinta por más que haya quien parece no entenderlo.

  8. Mi propuesta como reforma constitucioanal, ante un hipotético vaciamiento total de las arcas públicas, visto la que está cayendo y por dónde van los tiros:
    “Los que tengan una economía saneada (buenos ingresos, buenas rentas…) que se paguen la visita al médico, y la receta de paracetamol. Por supuesto, deberán seguir cotizando a la SS (de ahí se seguirán sacando los fondos). Los tratamientos más caros que sean imposibles de asumir (quimio, operaciones quirúrgicas…) que las asuma el Estado para todos, los que ganan dinero y los que no (exceptuando aquellos indivíduos de los que se sepa tienen dinero evadido; esos se lo pagan todo.*) Porque el panorama de ver a nuestros semejantes (quién sabe, lo mismo servidora) tirados en la calle, sin casa, sin comida, y sin asisitencia sanitaria por no poderla pagar, a mí me parece un poco medieval. Con todos mis respetos a los hijos de puta de los señores feudales, cuyas madres, yo no digo que no, sean unas santas”

    Epílogo: Porque para blablablas los de algunos, que son incapaces de ponerle ojos, boca, nariz y circunstancias a todos esos bultos que van apareciendo por las aceras.

    NO A LA PRIVATIZACIÓN DE LA SANIDAD (y muchísimos más noes a “esta” privatización nuestra, mina de oro para “asesores” Alibabases)

    Gracias Perro, por dar cabida a todo el mundo.

    * Ya sé, ya sé, que ahora vendrá Gengis a preguntar: “y los asesinos y violadores según su modelo ¿deberían pagarse la sanidad o no?”
    Le contesto ya: Si tienen dinero sí, y si no, no.
    ¿Cómo?… Sí, sí, puede llamarle “Modelo sanitario Robin-Hood”, nada que objetar.

  9. Belaborda | 26 enero, 2013 en 12:36

    No hay Carta Magna en el mundo democrático que garantice, por ejemplo, trabajo a sus ciudadanos […] Lo que garantiza cualquier Constitución democrática […] es el derecho a trabajar, que es cosa bastante distinta por más que haya quien parece no entenderlo.

    Eso puede significar que, según la Constitución, no está prohibido trabajar, pero en este caso no se debería hablar de derecho sino de permiso, o que tenemos derecho a tener derecho a trabajar, pero tener derecho a tener un derecho… no añade nada a tener ese derecho.

  10. Belaborda | 26 enero, 2013 en 12:36

    No hay Carta Magna en el mundo democrático que garantice, por ejemplo, trabajo a sus ciudadanos […] Lo que garantiza cualquier Constitución democrática […] es el derecho a trabajar, que es cosa bastante distinta por más que haya quien parece no entenderlo.

    Eso puede significar que la Constitución no prohibe trabajar, pero en tal caso no debería hablarse de derecho sino de permiso, o que reconoce el derecho a tener derecho a trabajar, pero tener derecho a tener un derecho no añade nada a tener este derecho.

  11. El 23F habrá una multitudinaria( espero ) manifestación en Madrid. Por defender lo que es nuestro, de todos los españoles: por nuestra sanidad, por nuestro empleó, por la educación de nuestros hijos, por el respeto y la calidad de vida de nuestros mayores…..y, claro, por nuestra Constitución. La de todos.
    Allí estaré con mi íncubo, mis compañeros y amigos.

  12. Lo público es fuente de abusos con el dinero de los demás. Exijo la desaparición del empleo público, de las plazas en propiedad y otras zarandajas, que son nicho donde se asientan los cobardes y los mediocres. Me opongo a que se convoquen mas plazas de funcionarios o asimilados (OPEs para sanitarios) que engorden la insoportable factura del capítulo 1 presupuestario.

  13. Cuando pedí la excedencia en la Administración tenía ganados unos derechos que me garantizaban un nivel 30 hasta mi jubilación con el complemento específico máximo para esa categoría. A fuer de ser injusta e inmerecida tal retribuciòn garantizada, no se me exigía a cambio ni presencia fìsica. El Subdirector General de Personal me pidió que recapacitara, pues renunciar a tal canonjía hacía presagiar in trastorno psiquiátrico. Lo que ocurría simplemente es que me daba asco seguir siendo funcionario.

  14. Hoy por ejemplo, gracias a Luis Lapuente, que firma crítica de su último disco en el suplemento Metrópoli, me entero de que existe esta inmensidad suiza.

    Hasta creo que me he enamorado.

  15. Juli0, aunque la hayas visto primero, ¿me dejas a la Sophie un rato?

  16. Belaborda | 26 enero, 2013 en 12:36

    No hay Carta Magna en el mundo democrático que garantice, por ejemplo, trabajo a sus ciudadanos […] Lo que garantiza cualquier Constitución democrática […] es el derecho a trabajar, que es cosa bastante distinta por más que haya quien parece no entenderlo.

    Belaborda, eso que dice usted puede significar:

    1. Que la Constitución no prohibe trabajar. En este caso no debería hablarse de derecho sino de permiso.

    2. Que la Constitución no obliga a trabajar (en realidad sí obliga, pero eso es impertinente ahora). Se entiende que tampoco lo prohíbe, por lo que nos encontramos de nuevo ante un permiso.

    3. Que -es la lectura más probable a la vez que la más rara- la Constitución concede, o reconoce, el derecho a tener derecho a trabajar. Ahora bien, tener derecho a tener un derecho no añade nada a tener este derecho.

    El verbo ‘garantizar’ no tiene el mismo significado todas las veces que aparece en la Constitución, aunque, cada vez que lo hace, el contexto evita la ambigüedad. Dominan dos sentidos:

    1. Garantizar un derecho significa conceder, o reconocer, ese derecho. Es una forma rara de expresarse, pero se entiende.

    2. Garantizar un derecho significa poner los medios que permitan que se materialice. En esos casos la Constitución suele indicar quién es el garante de dicha realización: los poderes públicos, casi siempre, por no decir siempre.


Los comentarios están cerrados.