A la caza de la eternidad (y II)

ChauvetNo quiero teorizar. Ni sé, ni me apetece (tal vez si supiera me apeteciese, no quiero insinuar que lo segundo preceda ni justifique lo primero). La representación de esa cuadriga no uncida de caballos salvajes sobre el lienzo calcáreo de Chauvet no despertó ninguna intuición teórica, ninguna hermenéutica embrionaria sobre el arte; nada de eso, sino algo mucho más elemental, un relámpago cerebral, un estremecimiento en las tripas, en un ejercicio que consistía a partes iguales en recordarse a sí mismo con cuatro o cinco años y en trasladar ese ser aún más o menos incontaminado 30.000 años atrás.

De ese ejercicio visceral nacieron dos impresiones. La primera, que el niño que se hace contemplando en su guarida la representación de-el-rinoceronte jamás verá con los mismos ojos a-el-rinoceronte que se cruce en su camino, que ya no será sino un caso de rinoceronte, por mucho que sea el polvo que levante a su paso, el hedor a barro y estiércol, el latido de su respiración en un claro del bosque de Païolive. La representación habrá matado para siempre la eternidad (¿justamente lo que pretendía captar?) de ese instante efímero, que hubiera quedado para siempre grabado en su memoria de no ser porque ahora se ahogará, cederá, favorecido por la propia fragilidad de esa memoria, ante la pintura que todos los días entrevé en la pared antes de caer dormido. La segunda, que la sucesión de días, tardes y noches esporádicamente retenidos por el recuerdo de algo excepcional, pasará a ser Tiempo, tiempo abstracto; no el tiempo que encapsula una vida, sino el que proyecta una mente. Del mismo modo que nuestra conciencia sobre nuestros antepasados más cercanos (y nuestra fantasía sobre ellos) es más rica cuando poseemos de ellos un reloj de pulsera o una carta manuscrita, el lomo del mamut sobre la pared cóncava de la cueva tuvo que hacerle consciente de una forma nueva de que existieron en un pasado que hasta ahora no pesaba otras vidas concretas. Y de ahí un paso: que la suya era también concreta. Y sólo un metro más allá: que existirán otras más cuando él ya no esté.

Por eso el desasosiego. Y por eso también la parálisis: pues si uno escribe para conservar y si conservar aniquila, al reificarlo, el recuerdo vivo, a qué escribir o dibujar bisontes.

Escrito por: PirataJenny


  1. Somos muy fungibles. ¿Alguien recuerda o le han hablado alguna vez de su tatarabuelo, de sus sueños, de sus pasiones, de sus desvelos?

  2. Decía, somos muy fungibles. ¿Alguien recuerda algo o qué fue de su tatarabuelo, de sus sueños, de sus pasiones, de sus esperanzas… de sus desvelos?

  3. ¡QUIA! ¿Entubado? ¿Y por dos veces? ¡Quia! No es errata, es error inexcusable en él y en su medio porque intubado lo que hay que poner. ‘La falsa foto del presidente Chávez entubado es un error del periodismo’ dice AE en eso suyo de El Mundo en el que escribe a veces tan mal. Un error del periodismo, o sea, de ‘esa cosa que actúa sin permiso. Sobre lo público, bien sûr! Los hombres públicos (¡y ya no digamos las mujeres!) no tienen vida privada. No entra en sus privilegios’. ¡Quia!

  4. Totalmente correcto entubado, Bela. Lo que sí os habréis fijado es que el corrector de la edición de papel de AE es mucho mejor que el corrector de la edición web.

  5. Ya lo sé. Pero tratándose de lo que se trata, de lo que trata AE en lo suyo, corresponde intubado. A mí no se me podría exigir el aplicarlo, a él, profesor de lo que es, sí.

  6. Definitivamente impresentable Ignacio Gonzalez ayer amenazando: ” si suprimimos el euro por receta, habrá que sacarlo de otro sitio…..”.
    Pero quién se cree este tiparraco al que nadie ha votado?. Ardo en deseos de nuevas elecciones; me pondré un vestidito chik e iré a votar absolutamente convencida, como nunca.

  7. No me convence su primera impresión, Pirata. Al no disponer de ningún rinoceronte concreto que se prestara a posar, fue indispensable que el pintor ya tuviera la idea de rinoceronte; la misma que, fuera de la cueva, le había permitido siempre distinguir un rinoceronte de un león.

  8. Y ve que no estás aquí despachando recetas, estás escribiendo en un blog de algún prestigio, aunque poco, cierto. Hazlo lo mejor posible. Y no pongas más puntos de los necesarios ni menos signos de admiración o interrogación de los que están prescritos. ¿Vale?

  9. Cuando empecé el MIR, como todo el mundo, cambié de novio y me compré un coche. El tipo del concesionario era un tipo horrible, pero lidié con él como pude. Me tuvo esperando más de dos meses por un coche, hasta que un día le dije: no quiero su coche, me voy a otro concesionario a comprar otro; el tipo me llamó niña tonta y más cosas feas. Así me compré mi primer polo negro-antracita efecto perla y me lo consiguieron en 3 días.
    A la semana siguiente estaba de guardia en la puerta de urgencias y apareció el horrible vendedor con un abdomen agudo…tenían que ver su cara cuando me vio.
    Era un tipo de esos que piensan que los médicos del Sistema Nacional de Salud “firmamos recetas”:

  10. A veces Belaborda, es usted un poco desagradable. Y además, qué le importa cómo escriban otros. Tanto corregir, tan hostia…

    Y lo que le pasa a Chávez, es que anda enturbiado

  11. No pierda el tiempo con esas fantasías que no me interesa; y no siga por ahí, vale?.
    Sepa que mi íncubo mide dos metros. Y juega al rugbi.

  12. Creo, Bela, que haces una interpretación incorrecta del uso del diccionario normativo. Cuando la RAE apunta en su segunda entrada eso de “Med. intubar” no quiere decir que haya que usar “intubar” cada vez que nos ciñamos a un entorno médico, sino que en el entorno médico suelen decir “intubar”. En algunas zonas de Palencia, y en el habla popular, dicen “chiguito” en lugar de “chiquito”. Si lo recogiera el diccionario pondría “col./vulg. chiquito”, sin que de ello hubiera que deducir que cuando habláramos en tono coloquial o con un aldeano de Las Alpujarras tuviéramos que usar “chiguito” en lugar de “chiquito”.

  13. Vale, Perroantonio. ‘Entorno médico’ era el que aparecía en la foto. Pero no, no quiero abusar del mantenella y no enmendalla. A decir verdad, más me interesa en el comentario inicial mío el cómo interpreta AE qué es periodismo en relación a lo público, hombres públicos y sobre todo mujeres.

  14. Depresora, no me conoces. Ni falta que hace, claro. Pero si me conocieras sabrías que lo de los dos metros y el que juegue al rugbi en mi caso importaría poco.

  15. Busque otra víctima, de verdad.
    Y , dado que es un entusiasta de los signos ortográficos: PUNTO Y APARTE.
    El rollito insulto-porque-te-tengo-manía y para provocar no va conmigo.
    He hecho muchos cursos de “Entrevista clínica” y sé lidiar con todo tipo de aves rapaces.

    Usted y sus insultos no me quitan las ganas de leer este blog ni de escribir en él.
    Y mi día sigue siendo feliz muy a su pesar.

  16. El ideal de un avance indefinido de la humanidad es incompatible con cualquier utopismo, porque éste marca un término, un límite, un edén en el que todo queda parado. Por eso me imagino que en toda utopía llamada progresista, como pasaba en la comunista, hay también un componente regresivo, una nostalgia del comienzo. Los reaccionarios echaban de menos la edad media; los progresistas, el paraíso.

  17. Depresora, me gustaría que contara algo sobre esas técnicas para manejar al paciente, o al familiar más bien, en una entrevista clínica. Se lo pido porque tengo la sensación de que a mí me han manejado muy bien en alguna ocasión. Gracias por adelantado.

  18. Acabo: depresora, en absoluto he pretendido -ni siquiera se me ha pasado por la imaginación- eso que parece ser has entendido en mis comentarios últimos. No. No soy nada de lo que pones. En serio. Y punto.

  19. ADENDA. Mira, este es el comentario inicial,

    >’Ay, Tare, esa <i<depresora se me está metiendo muy adentro. Perdóname tú a mí eso y yo te perdono la vida. Abur otra vez.’

    y si sabes leer, y entender lo que lees, verás qué significa realmente.

  20. No sabe cuanto me alegra haber inspirado su definición bis de hoy PerroAntoine…
    Estoy por cambiarme el Nick a “utópico regresivo” directamente.

  21. Bello Adapts, ya que anda por aquí y por seguir con el tonto debate sobre la depilación. Entiendo ahora que se preguntaba por la integral, no aquello de cortar las puntas y arreglar un poco el felpudo. ¡Ah, acabaramos!.

    Pues mire, una vez probé y se gana y mucho en sensibilidad aunque esteticamente no acabó de convencerme. Por otra parte los chicos también lo hacen porque dizquen ganan en efecto aumentador (¿?)

    ****

    Depresora, a Beliña, nuestro pitufín gruñón, hay que quererlo así como es, que es un poco erizo pero todo corazón. Lo quiero sospechar. Que él tiene lo suyo, sus cosas y anda enfadadito con el mundo

  22. Ay, Tare, todos tenemos lo nuestro..pero cuando me veo una chicarrona del norte con salud, me considero afortunada, de verdad. Yo casi siempre estoy de buen humor. Hay mucha desgracia, y lo veo a diario. Yo disfruto de mis cosinas.

  23. Perroantonio |
    30 enero, 2013 en 13:58

    Ni P ni S ni O ni E. Esto es un sinvivir.
    — — —
    Joder, ¿han visto el pie del artículo?:
    Juan Carlos Rodríguez Ibarra fue presidente de la Junta de Extremadura.

    (No se puede ser más hijoputa que poniendo ese pie de firma, ¿no valdría “ex-presidente”, que es lo mismo pero suena muy distinto?)

    ((Suena tan mal como decirle a un hombre al volante: “conduces como una mujer”))

  24. Y si bien es de educación celebrar el rancho que nos trae Perro o Robit toditos los días, un feo sería no celebrar el postre de los invitados.

    Así que, gracias Jennny por su aportación. Estuve y mucho pensando en el porqué de los dibujos y por qué dibujaban animales o escenas de caza y no a sus allegados. ¿sería entonces que ya entendían que los suyos tenían alma, o algo así y no hacía falta recordarlos en ” retratos”? ¿ O que los animales, fuente de su supervivencia, necesitaban ser recordados con dibujos, o agradecer algo?

    Aparte de mi teoría de los mensajes, claro. Y por hoy ya inundé bastante. Hasta más tarde, muy tarde-noche.

    ¿Y Robotiño por dónde nos anda? Perro, tu gravatar va mejorando….

  25. Gengis Kant | 30 enero, 2013 en 14:59
    Entre el 35000 y el 25000 a.C. parece ser que quienes habitaron la cueva de los Casares (Guadalajara) se veían así: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/e/e9/Hierogamia_de_Los_Casares.gif
    *************
    ¿Por qué “se”? Creo más bien que “miraban” así. Tengo la sospecha de que tendemos a mirar estas pinturas como realizadas por personas muy distintas a nosotros, cuando en realidad son prácticamente iguales a nosotros. Las, ejem, Actas Urológicas, nos dan algunas claves. Y la conversación de Adaptaciones con Tareixa sobre la depilación vaginal nos llevan prácticamente al mismo lugar: seguimos dibujando pollas y chochos en los muros.

  26. ¡Pero si yo lo único que no visualizaba en mi cabecica eran los parruses!!
    Estaba dando entrada a Gengis, pero no me habéis entendido. Yo soy muy sutil.

  27. Bueno, vale, nuevo jefe. Nada de hablar de chochos ni depilación, que después vienen preguntando si esto es un blog superintelectual y se encuentran con un teletienda.

    ***

    Decia Matthias Theodor Mommsen:

    Cuando el hombre ya no encuentre placer en su trabajo y trabaje sólo para alcanzar sus placeres lo antes posible, entonces sólo será casualidad que no se convierta en delincuente

    A lo mejor esto gusta de ser discutible por nuestro filósofo de guardia

  28. Perroantonio, con el ‘se’ no quería referirme al pene enorme sino a que es muy probable que esas figuras sean humanas a pesar del aspecto tan raro, como de homúnculos o de fetos. Es verdad que podrían haberse retratado aquellos hombres de un modo más realista. ¿Por qué no lo hacen entonces?

    Seguramente (ruego no hacerme demasiado caso a partir de aquí) porque ya les había dado por creer que los hombres son dobles: un hombre exterior y uno interior, lo esencial y común a todos frente a lo singular y accidental. ¿Y qué mejor candidato a gozar de esa privilegiada condición que algo parecido a un feto, un ser literalmente interior y dotado de la indefinición suficiente para ver en él, en vez de un ser individual, la misma especie humana.

    No hay que descartar de entrada, aunque tampoco hay muchas razones para dedicarle tiempo, la hipótesis de que aquellos hombres del paleolítico vieron en el feto, o en algo similar a él, lo que resultó ser el precedente carnal de la desmaterializada alma que nos es familiar.

  29. Perro, ya sé que fui yo quien facilitó el malentendido. Si no se avisa, y no avisé, lo natural es fijarse en que están echando un polvo y en que el pene es enorme.

  30. Es lamentable que un tema de meditación (y recreo) tan sugerente y trascendente como el que propuso Adaptaciones a propósito de contenido piloso de los púbises de señora, haya generado tan pocos (aunque excelentes, eso sí) comentarios. Hace algo de tiempo, me llamó la atención leer que las putas marroquíes que acompañaban a la tropas moras durante la guerra civil eran particularmente atractivas para el soldado español por ir ellas totalmente rasuradas y ser ésta una costumbre muy alejada de los (morigerados) hábitos hispanos de entonces. Me pareció oportuna la diferenciación del asunto por edades. En mi corta experiencia, puedo dar fe de lo escrito por Adaptaciones. El gap generacional está ahí, probablemente.

  31. SALSA ROSA
    Kenzo, Depresora es de Avilés.
    Bela, sobre su interés en Depresora: el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra.

  32. Bienvenido o bienvenida. Pero sepa que su cuenta llega asociada a media docena de mensajes de spam. Dos de vaigra, tres de páginas porno y uno de strip poker.

  33. Hola BelaBaltza que no eres Bela, ¿o si?
    Ya estas dentro, ¿estás buena?. Esencialista que es uno.

  34. DYC, seguramente se apreciaba mucho esa costumbre moruna no por exótica, sino por lo que tenía de profiláctica.

    No durante la Guerra Civil, sino muchos años depsués, frente al pelotón de reclutas recién llegados al Regimiento de Artillería Mixto de Ceuta. el teniente Peláez habría recordar aquella remota tarde que su padre le llevo de putas, mientras nos endosaba una charla sobre la viril fogosidad y las enfermedades de transmisión sexual, haciendo espceial hincapié en la rasuración para mantener alejadas las ladillas.

    Cautivó nuestra atención del principio al fin de la arenga, pero pocos siguieron su cosejo.

  35. Baltza, ¿así de sopetón?, ¿sin precalentamiento?, ¿sin unas caricias siquiera? No sea tan rudo que aún no nos conocemos. ¿O sí? En todo caso, en Contacto tiene la dirección del Robot. Él se encarga de todo.

    Y los demás, ya saben, anímense.

  36. Aunque se trata de otro asunto, a mí me amenazaron con el rasurado en seco cuando era un recluta (sin niño) en el C.I.R. 11 de Araca-Gamarra, Vitoria, el mismo que se describe en la descriptible Ardor guerrero, de Muñoz Molina. Grande ataque de ladillas en la compañía. Nos hicieron una particular “revista de policía” y, tras la atenta mirada de un alférez médico ridículamente agachado para mayor acercamiento a las partes pudendas de la tropa, el soldado del botiquín te asperjaba con Z-Z inglés, la que mira muerta es empleando al efecto uno de aquellos viejos aerosoles de cilindro. Dado que el tratamiento prescrito fue eficaz (nos picaron los huevos dos o tres días), no hubo necesidad de la general rapada con la que nos amenazaron al principio y mantuvimos intactos nuestros atributos capilares. Un recluta de Barcelona, al que llamábamos La Charito, iba depilado. ¡Cuánto se comentó aquello! Con razón alegaba motivos de salud para eximirse de las duchas comunitarias…

  37. “A mi amigo Alberto su esposa le exige, antes del débito conyugal, que le tasque el coño, o sea, que le mordisquee el vello del pubis haciendo ese ruidito que hacen las caballerías al morder el pasto. Hay un fondo de maldad en esta exigencia…”

    Pues adivinen quién lo escribió…

  38. ¡Ay qué bonito! Cómo me conmueven , la verdad, aquí hablando de mi tema estrella sin estar yo presente en un ejercicio de vaciamiento tensional por ataque de melancolía sin parangón (Que me extrañan, vamos.)
    Me recuerda a aquellos versos de aquella canción: “He dejado de beber y como tu fruta preferida” (“Menta y limón” de Roque Narvaja). ¿Qué quería decir el autor? Pues, aunque en primera instancia pudiera venirnos la imagen de él, así, sentado en la cocina comiendo fruta (no sabemos cual, yo siempre me imaginé sandía, por aquello del romanticismo); en realidad es una alegoría, ya que él ya no puede comer su fruta (de él) preferida, que es el potorro de ella. ¿Me siguen?
    Bueno, es igual, les pondría la canción pero no puedo andar buscándola que unas traducciones al alemán me están volviendo loca, sobre todo si tenemos en cuenta que yo no sé alemán (es en momentos como este cuando me viene Brema al poto… digo,a la cabeza. Aunque no sé muy bien porqué)
    Pero no se confundan que a mí, lo que de verdad me va es Linkin Park.

    Buenas noches mequetrefes cromañones.

    PD: Por cierto, lo representado en las pinturas rupestres no es ningún simbolismo de nada, es pintura realista. Tenían la polla así de grande. Evidentemente, la especie ha empeorado con los milenios. Hubo un tiempo en que los versos se escribían en las paredes de las cuevas a golpes de esperma en estuco… Pero eso fue en otro eón y no se han conservado porque el esperma es biodegradable.
    Actualmente algunos escriben los versos con la polla como consecuencia de un artefacto evolutivo, pero eso no tiene ya nada que ver con lo que fue aquello.

  39. Mañana con un workalcoholic que me ha tenido tres horas para lo que se podía resolver en una. Por la tarde, a alguien se le ha ocurrido instalarme el Windows 8 como si me hiciera un regalo y, tras suaves insinuaciones iniciales que sin embargo han encontrado tenaz resistencia, he tenido que imponerme: “Que me lo quites”. He iniciado un vuelo a Melilla con el Flight Simulator y me he estrellado nada más salir de Cuatro Vientos porque, en un exceso de confianza, he programado un fallo de motor en medio de una tormenta a la altura de Sierra Morena. De haber sido real no hubieran podido recuperar ni mis cenizas. Y ahora llego a esta santa casa y resulta que Gengis no lo ve, que el tal Baltza, que me resulta extrañamente familiar, no lo entiende, y que siguen ustedes con lo del gap depilatorio. Menos mal que aún no me he quedado sin tabaco.

  40. (Siempre puedes fumarte el tiempo en la cama, como el de la canción Menta y Limón)
    Protesto. Yo he hilado a la perfección el gap potorro con la entrada de hoy. Y sin borrador ni nada. A pelo. Que es para estas cosas que nos lo pusieron en el cuerpo. Ni siquiera he desfallecido al encontrarme con lo de “claro del bosque de Païolive” que a punto estuvo el caballo de tirarme. Y eso que tampoco sé lo que significa “reificar”. Pero, eh, con un par; ahí, dándolo todo, como si no hubiese mañana.

    Hasta mañana.

  41. Acojonante. ¿Quién tiene problemas de visualización al escribir en la página web? Aquí va la solución.
    1. Abran una nueva pestaña del navegador
    2. Escriban lo siguiente en el cuadro de direcciones y pulsen intro: data:text/html,
    3. La página se ha convertido en un cuadro de texto gigante editable.
    4. Corten y peguen y, sobre todo, ¡guarden el truco en sus favoritos!

  42. “Gengis no lo ve.”

    Pirata, yo no lo veo, usted sí. Eso es jugar con ventaja.

  43. Podemos desear que mejore nuestra conducta moral, pero no que lo haga nuestra conciencia moral. Para desear esto tendríamos que saber en qué consistirá dicho progreso; pero, si lo sabemos, ya hemos progresado.

  44. Bueno ¿y nadie va comentar la frase de Mommesen que dejé por ahí arriba? Pues está de rabiosa actualidad viendo lo que hacen muchos de nuestros políticos y otros afines a la casa del rey. Aunque la verdad la puse pensando en Gengis que le gusta rizar el rizo de las cosas.

    ***

    Y eso que pone Julio, no lo puedo ver que me piden que inicie sesión en youtube y confirme si soy mayor de edad 😦

  45. Es natural que el historicismo propio del marxismo, según el cual toda realidad humana cambia, no se conformara con la idea de que el triunfo completo del proletariado situara a la humanidad en la última fase de su evolución. Pónganse ustedes en su lugar, obligados a conciliar la idea de nada escapa al cambio con la de que alguna vez algo dejará de cambiar.

  46. Volviendo de Avilés, por el Oriente, pasa Iñaki Uriarte por cerca de Llanes y piensa en Gustavo Bueno. Hablando de dinosaurios, al fin y al cabo todos esos ex comunistas foribundos los fueron y lo son, escribe:

    “Aquí antes había bisontes, le digo a María. Hace millones de años, responde. No, hace sólo veinte mil años, cuando pintaron Altamira. Te parecerá poco. Sí, es poco. Y pienso en la exposición de Chillida y Serra en el Guggenheim. Chillida tiene un comienzo de Alzheimer, está deprimido y no hace más que recibir premios. Los recibe con la cara abobada de no entender lo que sucede, o con el gesto tristísimo de entender demasiado bien lo que entendemos todos. Como si tal vez se hubiera dado cuenta al final de su vida de que su obra no ha sido más que un juego de niños sin sentido. Como si se viera protagonista de una farsa monumental. Entendemos mejor «el misterio» de los pintores de Altamira, que también vivían aquí cerca, que el misterio de Chillida Leku. Cuando el Guggenheim no sea más que herrumbre, vendrán expediciones desde Marte a visitar Altamira.”

  47. Ufff… Juli0 que peligro tienes y que mal cuerpo me ha quedado.

    PiratoJeniffer, que no, que no, que no me pillan; mi gap depilatoria era el yan de tu yin. En realidad un complemento perfecto si lee el hilo de seguido. ¡A ver si al final el inteleheztual voy a ser yo, amos no me jodas!!

    A Baltza lo que le pasaba es que no leyó la parte one, seguro, por eso no pisplaba.

  48. Cuando ví el documental de Herzog, lo que realmente me impactó fue justo la imagen que has seleccionado para la entrada, la de los leonas.
    Una de ellas en concreto muestra unos trazos y una capacidad artesana o artística (ahí no entro) de hoy en día, que hace patente algo que ya había visto en otros documentales en los que hablaban de ingenios como el taxímetro que usaban los romanos, o cien aparatos y técnicas más, que demuestran que eran iguales a nosotros en todo.
    Un flash que destroza la visión cronocéntrica que nos hace mirarlos con condescendencia. Es totalmente falsa.

  49. CLANDESTINO

    Recordemos juntos hoy — la palabra

    y la antipalabra

    del testigo: la aurora palpable saliendo

    de mi puño: el apretón

    ciliar del sol: el tramo de penumbra

    que escribí

    sobre la mesa del sueño.

    Ha llegado la hora.

    Llévate de una vez

    todo lo que has venido

    a quitarme. No

    olvides

    olvidar. Llénate

    los bolsillos de tierra,

    sella la entrada

    de mi gruta.

    Fue ahí donde

    soñé mi vida

    en un sueño

    de fuego.

    Paul Auster

  50. Ah, ¡gracias, Juliocero! Interesante ese wc vip, sí. Siempre está a lo que hay que estar y no da puntada sin hilo. Es usted un figura cordobés, ¡chuliño!

    ¿Que más versos quereís que ver el rostro de poema del hermoso Messi? ¡Y qué guapo es y que bien habla!.

    Muy bien traído, Kenzo, ese poema. ¡Qué bien hacen los deberes! Así da gusto venir por aquí y leerles.

  51. Tare, no me pasó desapercibida la frase de Mommsen. No dije nada porque no se me ocurrió nada, salvo disfrutar de su contundencia. “Será pura casualidad que no sea un delincuente”. No, no es prosa con burbujas, aunque estoy seguro de que a Montano le gustará.

  52. Hay que insistir en lo que han dicho Adaptaciones y Perroantonio: desde hace milenios somos iguales. ¿O vamos a pensar que no ha habido antes otros Homeros?

  53. (Shalom! Aaaaaaaaaah, ¡Acabáramos!. Qué pinrel más feo. Lleva zapatos de viejo)

  54. De lo que dice CC quiero quedarme, para fortalecer mi posición contra la de Pirata, con esto:

    “Su trabajo era de memoria y dibujaban lo esencial, lo que define al animal por encima de todo y deja claro, incluso a nosotros, que se trata de un bisonte, un uro o una leona.” Que es como decir, cosa que no quiere decir Pirata, ni Félix de Azúa por lo que vi anoche, que la idea de bisonte la tenían grabada cuando se pusieron a pintar bisontes de memoria.

    Y con esto, porque me gusta:

    “A veces se superponen figuras separadas por cinco milenios sin que eso que los modernos llamamos estilo haya cambiado lo más mínimo.”


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