Romanticismo (apuntes para una enciclopedia que no voy a escribir)

John_Henry_Fuseli_-_The_NightmareRomanticismo. Revolución cultural reaccionaria surgida en Alemania a finales del siglo XVIII, que se propagó como una peste por Europa y América a lo largo de los siglos XIX y XX, cuya característica principal es el descrédito de la razón y la exaltación del sentimiento. El Romanticismo reniega de la tradición del Clasicismo y de los principios universalistas de la Ilustración y descubre contravalores antisistémicos. Así, frente al pensamiento crítico y racional, reivindica el sentimiento personal y la evocación; frente a la tradición clásica y el cánon, la originalidad y la creatividad; frente a lo universal y común, lo individual y diferente; frente al absolutismo ilustrado, el liberalismo; frente a la nación, el pueblo; frente a lo artificial, lo natural; frente a lo real, la fantasía y el sueño. El Romanticismo proclamó como ideal existencial la rebeldía frente a lo instituido, actitud que, creativamente, ha sido liberadora, productiva y asombrosa. Sus grandes aportaciones icónicas son el Rebelde —cuyo ímpetu agónico y su choque contra lo real y lo instituido lo transforma en el Suicida— y el Monstruo, encarnación de todos los males producidos por la ciencia y la razón*; ambos iconos casi convergen en la figura modernísima y desmesurada del Artista. Su anticientifismo ha alumbrado la reacción ecologista y el renacer del ocultismo, las medicinas fantásticas y las pseudociencias. En política, su producto más tóxico y persistente es el nacionalismo. El Romanticismo, a pesar de las numerosas reacciones racionalistas, formalistas y de otros tipos que lo han combatido, sigue siendo el paradigma cultural dominante.

* El Rebelde-Suicida sigue siendo el modelo que consumen con fruición los artistas y adolescentes (perdón por el pleonasmo), desde Byron y Larra hasta Jim Morrison y Kurt Kobain, con parada y fonda en El Che. El Monstruo producido por la ciencia es, por antonomasia, el Frankenstein de Mary Shelley, aunque el más grande, el que reivindica la naturaleza, la autoctonía y la vida tradicional frente al horror de la ciencia, la masificación y la superpoblación sea el enorme Godzilla.

NOTA. Naturalmente, quien esto escribe ha pasado la mayor parte de su vida contaminado por el virus romántico —aunque en su versión más benévola— sin que hasta el momento hayan remitido muchos de los síntomas de la enfermedad. A quien necesite ejemplos le bastará con rastrear el título y el motivo del cuadro que ilustra esta entrada (Nachmahr, ‘La pesadilla’, de Henry Fuseli) entre los poemas de ‘Perro por ti’. De esta infección sólo han logrado salvarme, en parte, los únicos ‘ismos’ que han sabido enfrentarse al romanticismo en el campo de juego sentimental con cierto éxito: el humorismo, el cinismo y el erotismo.

Escrito por: Perroantonio


  1. La entrada es soberbia, pues a fuer de ser provocadora dice las verdades del barquero que nadie quiere escuchar. Para Berlin este planteamiento fue inviolable, pese a los ataques que sufrió por ello. Téngase en cuenta que su postura despectiva con los de Mayo del 68 o con los revolucionarios de Berkeley le colocó a contracorriente. Baste el ejemplo de sus descalificaciones a Marcusse, al que consideraba un payaso infectado de romanticismo enfermizo. Cierto que esta virulenta reacción fue debida a que el pseudopensador alemán comparó la vida en los campos de concentración con la alienación de las ciudades burguesas. Esto ya fue demasiado para el judío de Riga.

  2. Vivimos en un infierno gobernado por los nacionalismos, la entronización de la voluntad de los individuos y el rechazo de la razón. Pero quién encendió la mecha? Por absurdo que parezca fueron Kant, con su ensalzamiento de la autonomía, y su alumno Schiller, que desplaza la libertad mas allá de los limites de la razón. El poeta habla de “el legislador mismo, el Dios que hay dentro de nosotros”, de “la elevada libertad demoníaca”, de “el demonio orgulloso que hay dentro del hombre”. La mecha ya está encendida y cuenta con un movimiento teatral que recorre Alemania proclamando la rebelión frente al dominio cultural francés. Se llama “Sturm und Drung” y tiene en un suizo llamado Kaupfmann al proto Jim Morrison del siglo XVIII. Se proclama seguidor de Cristo y de Rousseau y se hace acompañar de una banda de desmelenados seguidores que exaltan la libertad anárquica. Herder es uno de sus admiradores. El embrión del nacionalismo acaba de nacer.

  3. Kant, Schiller, Herder, Fichte… atentos a lo que dice este último: “la cultura no es el freno de la violencia, sino su instrumento”. Brutal pero muy cierto.

  4. Muy interesantes los apuntes del señor marques de ayer y la entrada de hoy. Siempre pensé que el nacionalismo era una consecuencia más del romanticismo hasta ayer… y claro rebuscando y releyendo tiene todo sentido cuando me encontré con la palabra protonacionalismo y su origen en un libro de 3º de la ESO, para que después no digan que no enseñan a nuestros jóvenes y jóvenas.

  5. Ay, Marcuse. Yo le estoy muy agradecido, porque gracias a la lectura temprana de parte de su obra me alejé definitivamente del coqueteo (sexual) con la extrema izquierda. Antes de admitirme en su seno, los troskos me hicieron leer unos libritos en donde estaba condensado el pensamiento de Marcuse. Yo, la verdad, es que sólo me acerqué a ellas para follar, pero me vinieron muy bien las lecturas para salir por patas. Me temo que muchos de los males del mundo tienen que ver con que la gente no se lee los prospectos de las ideologías ni la letra pequeña de sus hipotecas.

  6. “Fueron, pues, los Estados quienes hicieron a las naciones, no al revés; las naciones no tienen existencia previa, inmemorial, según la pretensión nacionalista.

    El nacionalismo no “despierta” naciones adormecidas, las inventa.

    Hacia el final de esta etapa (aproximadamente 1870) nos encontramos con:

    estados-nación próximos a la “nación de ciudadanos”

    estados-nación étnicos según el modelo germánico (romántico)

    “naciones sin estado”. En la terminología del modelo germánico a cada nación debería corresponderle su estado, mientras que según el modelo de la nación de ciudadanos, no existen naciones sin estado (puesto que la nación es una creación del Estado).

    Aceptar la denominación de “naciones sin estado” es aceptar, plenamente, las tesis románticas, étnicas y culturalistas de la identidad y de la pertenencia. Esta denominación es debida a Hegel, empezaron a utilizarla, para referirse a sí mismos, movimientos que no lograron hacerse con un Estado, y aunque no sea aceptable, con el tiempo ha logrado permanecer (lo cual indiscutiblemente es un éxito del nacionalismo) pues realmente responde a realidades tangibles que han creado, y están creando actualmente, intenso malestar, inestabilidad social, y violencia, en numerosos lugares del planeta”.

    ***

    Interesante y discutible. Pero entonces era otro siglo, ¿quienes son los románticos de hoy? ¿El País Vasco y Catalunya?

    La verdad prefiero quedarme con la idea del romanticismo como una revolución artística y un Byron que bebía vinagre para estar más pálido y delgado.

  7. El inmenso complejo de los germanos con la cultura, la universalidad y el cosmopolitismo ha sido una fuente constante de conflictos históricos en Europa. Parafraseando a Tse, “ya en Roma…”.

  8. Aunque cabe verlo al revés. Quizá la revolución cultural alemana triunfó y la Europa actual no sea sino sino el fruto de su legado. La bota alemana pisoteando las ruinas del Partenón sería un buena metáfora para esta interpretación. ¡Urge un ensayo para esta tesis!

  9. Bonita entrada: fresca clara y con chispazos de ti mismo.
    Me considero ” enferma” de este mal de baja prevalencia poblacional. Con los años intento rodearme sólo de “enfermos”: pocos pero especiales, casi casi como salidos de un estudio caso-control para enfermedades raras, sólo que con alto valor predictivo positivo.

    La conexión con el Nacionalismo yo no la veo, pero debe ser por mi condición de “enferma”.

  10. Yo soy de Byron. Y de la entonces llamada tisis. Y de Eduardo manostijeras. Y de Moulin Rouge. Y del Rouge Eclat de Chanel.

    Lo de los nacionalismos: pura demagogia.

  11. Depresora ¿puedo preguntar que edad tiene tu guaje? El mio, mayor de edad y jugador de rugby. Está en la selección gallega. Tu novio ¿dónde, qué equipo juega?

  12. Mi guaje es un bebito aún; viendo cómo es aquí alguna gente no voy a dar datos. Sólo te diré que mi íncubo es el más alto, guapo y romántico del mundo. Dicho esto me tomaré un respiro.
    suspirooo—
    Ahora unas vacaciones.
    Hasta pronto chatos.

  13. Marqués, ha estado excelente en los post mañaneros, le felicito. He tomado buena nota.

  14. Y me olvido de felicitar a Perro por la entrada de hoy que es sublime. me pasaré pro la tarde si tengo tiempo para ver todo con más calma.

  15. Hegel considera que la libertad es “bey sich selbst seyn”, estar en casa, no estar sometido a lo que no es propio de uno, sin trabas ajenas que impidan a los individuos o a las civilizaciones autorrealizarse.
    Herder con la cabeza ya caliente con la afirmación de la voluntad kantiana, se dispara. Establece los ideales en la voluntad de vivir la propia vida local, regional, de desarrollar los propios valores “gentümlich” de uno, cantar las propias canciones, ser gobernado por las propias leyes en el propio hogar, que no le asimilen en una forma de vida que pertenece a todos y en consecuencia a nadie.
    Este radical rechazo del monismo habría de conducir, a su debido tiempo, por una parte al conservadurismo de Burke; por otra al nacionalismo, la autoafirmación romántica, el culto a los héroes y caudillos y al final al fascismo y al irracionalismo brutal y la opresión de las minorías. cierto que en el siglo XVIII la defensa de la variedad, la oposición al universalismo, aún es cultural, literaria, idealista y humana.
    Cabe ahora que ustedes interpreten si el movimiento de liberación vasco y catalán están en una esfera u otra. O en las dos.

  16. Sperman dice:| 18 febrero, 2013 en 12:51 ¿Tienes rollito con el Perraco, Depresiva? Y qué coño significa eso de los nacionalismos. ¿Te bebes los alcoholes de quemar de la consulta o crees que te leemos el pensamiento?

    ***

    Pesados sois, bobo uno que hace la gracia, tontos todos que la ríen

  17. Tareixa |
    18 febrero, 2013 en 13:45

    Sperman dice:| 18 febrero, 2013 en 12:51 ¿Tienes rollito con el Perraco, Depresiva? Y qué coño significa eso de los nacionalismos. ¿Te bebes los alcoholes de quemar de la consulta o crees que te leemos el pensamiento?

    ***

    Pesados sois, bobo uno que hace la gracia, tontos todos que la ríen
    ——
    Pues no tiene ninguna gracia, Tareixa, por aquí siempre ha habido personajes así. No me extraña que depresora no quiera decir más o que se tome unas vacaciones. No es para menos.

    Por suerte, no he visto que nadie le ria la gracia, que no.

  18. Los que se proclaman admiradores de Byron no saben bien lo que dicen. Fue junto a Schiller, en parte Goethe, y Blake, los que mas daño hicieron. La sensibilidad enfermiza de las mujeres y de los invertidos ha hecho mucho mas daño del que se imagina.
    El culto al Werther de Goethe fue epidémico. Yo mismo en mi vena maricona me he visto llorando al escuchar a Kraus interpretar la ópera homónima. Los cabrones tenían gracia para el verso sensiblero. “Un petirrojo en la jaula/ el cielo inflama de rabia”, decía Blake refriéndose al sistema newtoniano como la jaula. Un menos conocido Hanmam afirmaba “el árbol del conocimiento nos ha apartado del árbol de la vida”, frase que hizo suya mas tarde Byron. “El razonar es asesinato secreto”, otra de Hanman.
    En fin un aquelarre que llega hasta nuestros días. Véanse si no los premios Goya, edición 2013.

  19. Lo digo, Kenzo, porque Depresora me parece de una frescura de agradecer en estos foros y víctima de los resabidos cansinos de siempre. Nada más. Seguro me expliqué mal.

  20. Y E.T.A. Hoffmann. Éste merece un capítulo aparte, se lo dedicaremos. Que se llamara ETA y fuera judío, es cruel ironía del destino. Como uno de mi internado, se llamaba Casto. No veas…

  21. Por mucho que lo pienso no veo ninguna “cruel ironía del destino” en llamarse ETA y ser judío. Si se llamara Adolf, a lo mejor.

  22. Como mostraré luego, la inflamada literatura de Hoffmann contribuyó, bien que lejanamente, a la aparición de ETA y al holocausto judío.

  23. Verdad teologal: El asno rebuzna a primera hora de la mañana. Los labriegos ciegos y sordos oyen este sonido como si fuese un canto angelical.

  24. Nadie pidió la monarquia en España fue impuesta por el dictador Franco.Es cierto que la monarquia se refrendó en las eleccciones de 1978,era elegir una monarquia parlamentaria o seguir con una dictadura.
    la opción de los españoles fue sencilla,elegimos lo menos doloroso.Tal como estan los acontecimientos es de lógica proceder a tener una República,como Italia o Francia,si a los 4 años no convence el gobierno de turno se elige a otro.Ya está bien de sueldos a la casa real,Rey,reina,Principes,Infantas,empleados de la casa real y guardia real.

  25. Aldeans de Las Provincias | 18 febrero, 2013 en 18:07

    Nadie pidió la monarquia en España fue impuesta por el dictador Franco.Es cierto que la monarquia se refrendó en las eleccciones de 1978,era elegir una monarquia parlamentaria o seguir con una dictadura.
    la opción de los españoles fue sencilla,elegimos lo menos doloroso.Tal como estan los acontecimientos es de lógica proceder a tener una República,como Italia o Francia,si a los 4 años no convence el gobierno de turno se elige a otro.Ya está bien de sueldos a la casa real,Rey,reina,Principes,Infantas,empleados de la casa real y guardia real.

  26. Lo que dice el Marqués no es ningún disparate. Contribuyó, sí, pero digamos que hubo factores más cercanos en el tiempo y cuya influencia fue al menos tan decisiva como el nacionalismo. Me refiero a factores como la República de Weimar y a las guerras carlistas, detrás de las cuales había algo, mucho más, que una apuesta “cultural”. Por mucho que el revestimiento (lo cultural; es decir, la superestructura – con perdón de Perroantonio, de los neocon todos que por aquí pastan y del universo mundo en general) jugara un papel. Y como ya sabe usted de qué pie cojeo, a buen entendedor, etc.

  27. Les recuerdo que el hilo conductor de mi argumentación es Isaiah Berlin. En concreto el ensayo titulado La apoteosis de la voluntad romàntica. Mañana continuaré, queda mucha tela que cortar.

  28. “A qué se debe, señor presidente, que yo pierda todos mis procesos ante el tribunal supremo de apelación”, le preguntó el rey Jorge II de Inglaterra a su consejero secreto, en el curso de un banquete. La respuesta de éste fue, en palabras de Lichtenberg, tan breve como heroica: “A que su Majestad nunca tiene razón.”

  29. Lo alemanes acabaron bebiendo de nuevo en Francia tras su sangrienta pataleta romántico-ombliguista. Vean.

    “…con ello me propongo mostrar que lo
    que se presenta hoy como post sólo es un pre. Jurgen Habermas, en
    los párrafos elegidos como epígrafe, sostiene que los posmodernos
    no hacen sino renovar los vicios ataques del prerrornanticismo y del
    romanticismo del siglo XIX a la Ilustración y al Iluminismo.
    Es curioso que esta corriente de pensamiento tenga su centro de
    difusión en París y sus principales representantes se consideren pensadores
    de avanzada, de izquierda, rebeldes y hasta revolucionarios,
    pero su fuente de inspiración es la vieja filosofía alemana de la derecha
    no tradicional. También Habermas observó la paradoja de que,
    cuando, por primera vez y como consecuencia de la derrota del
    nazismo, el pensamiento alemán abandonó sus tendencias antioccidentales
    y aceptó abiertamente el racionalismo y la modernidad, le
    llegó desde París, presentado como la última novedad, el retorno
    de las ideas autóctonas de las que trataba de alejarse. Los alemanes
    debían ahora volver a leer a Nietzsche y a Heidegger, traducidos del
    francés.
    De otros autores alemanes en cambio no se habla ahora, pero
    la deuda no es por eso menor, tal el caso de Spengler, que predijo
    cincuenta años antes que los posmodernos la decadencia de Occidente.
    Fue también el primero en disgregar la unidad y la universalidad
    de la historia en círculos cerrados e incomunicables, como luego
    harían los estructuralistas y los culturalistas.
    ¿A qué se debe esta extraña trasmutación del pensamiento reaccionario
    en revolucionario, de la derecha en izquierda, de lo represivo
    en supuestamente liberador?”

    Pegué hace unos meses algunos fragmentos de este libro mientras lo iba leyendo porque me pareció muy interesante.
    Lo recomiendo al hilo del tema de la entrada y lo comentado durante el día de hoy.

    Se trata de El asedio a la modernidad, de Juan José Sebreli.

  30. Y aunque sea respaldando sólo superficialmente lo escrito por el marqués respecto a ETA, un movimiento nacionalista de izquierdas, otros apunte:

    “El pensamiento progresista, democrático y de izquierda del siglo
    XIX y de comienzos del XX fue consecuentemente antinacionalista;
    denunció en la nación la voluntad de poderío, el egoísmo, el
    orgullo colectivos, la autoadoración. La gloria de las naciones como
    valor supremo llevó a un mundo anárquico de pueblos pletóricos
    de odio y de guerras permanentes. Resulta paradojal que después de
    las dos guerras mundiales, provocadas por el nacionalismo, fueran
    las izquierdas, que habían entrado en un proceso de descomposición,
    las encargadas de reivindicar al nacionalismo ya muy desacreditado.
    El argumento que esgrimían los stalinistas, trotskistas y
    maoístas era la diferencia fundamental entre el nacionalismo de una
    nación opresora y el de una nación oprimida, el de una nación
    grande y el de una nación pequeña, basándose en una frase circunstancial
    de Lenin en una carta de 1922. Ya Rosa Luxemburgo en
    polémica con Lenin se declaraba en contra de la independencia polaca
    alegando que una Polonia independiente no sería más que un
    Estado agrario dominado por los terratenientes feudales incapaces
    de desarrollar una gran industria, en lo cual, y en aquella época, tenía
    razón.”

  31. Por cierto saludos desde la ruta, esta semana patearé Castilla León, así es como se llama el invento ahora.

    ¡Tiembla Bella Tare!, si tu me dices ven… ya no estoy a más de ochocientos kilómetros.

  32. Este verano leí “Romanticismo. Una odisea del espíritu alemán”, de Rüdiger Safranski (Tusquets, 2009, traducción de Raúl Gabás), me pareción una excelente síntesis, bien es verdad que no conocía de primera mano a nadie de cuantos hablaba, y son muy numerosos y muchos los asuntos comprometidos en el viaje. El libro comienza con la aventura de Herder por mar, hacerse a la mar o cambiar lo cierto por lo incierto; y termina hablando de política y de Historia, de lo romántico como actitud y de la política del siglo XX. Hay una reflexión que me ha parecido muy valiosa:
    “La tensión entre lo romántico y lo político se halla inmersa en la tensión más amplia entre lo que puede representarse y lo que puede vivirse. El intento de conducir esta tensión a una unidad sin contradicciones puede llevar al empobrecimiento o a la desertización de la vida. Ésta se empobrece cuando no somos capaces de representarnos nada más allá de lo que creemos que es posible traducir a una realidad vivida. Y la vida se desertiza cuando queremos vivir algo a cualquier precio, incluso al precio de la destrucción y de la propia destrucción, simplemente por el hecho de habérnoslo representado” (ob. cit., p. 353).
    Safranski estima necesario mantener la tensión, asumir y soportar la contradicción entre lo que se puede imaginar y lo que se puede vivir, porque aspirar a “una vida de una sola pieza”, dice, “es solamente un sueño romántico”.

  33. Jajjaaqjjjaaajajaja,,, pero que leche más bien dada…

    Mi habitación del hotel no es tan recargada, pero las señoritas imaginadas no le digo yo que no…


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