Diccionario para entender a los humanos (resumen semanal 1-7 de abril de 2013), por Perroantonio

honnekerAutocrítica. Auto de fe comunista en el que se reprende amablemente a un camarada por sus desviaciones antes de someterlo a purga o reeducación (en inglés, torture). Cuando un correligionario dice «camarada, te voy a hacer una autocrítica», lo sensato es huir. A otro país.

Zanahoria. 50% máximo de la dieta equilibrada prescrita a un imbécil.

Pachuli. Perfume penetrante utilizado para marcar el territorio de apareamiento y ahuyentar a los carcamales.

Panfleto. Libro, periódico, revista o medio audiovisual que alimenta la ideología criminal de nuestros adversarios políticos. A diferencia de la nuestra, que se nutre de tratados de economía, ética, pensamiento y filosofía especulativa.

Coliflor. Hortaliza flatulenta que se adorna como flor para enmascarar su condición de berza.

Cacharro. Revolucionario artilugio informático, fotográfico o telefónico con más de seis meses y un día de antigüedad.

Teocracia. Gobierno de humanos en nombre de un dios que, a pesar de ser omnipotente, omnisciente y omnipresente, prefiere delegar la ejecución de enemigos, la recaudación de impuestos y la vigilancia de amantes a tipos obtusos con sotana. Es propio de sociedades inmaduras y cuerpos sociales fanatizados en los que campa uno de los productos más prescindibles de la especie, el monje soldado.


  1. “Al español le ha convertido la tauromaquia en un pueblo de partidarios y la enseñanza obligatoria le ha librado del analfabetismo, con lo que ha concluído que por saber leer es dueño de una opinión para todo.”

    PerroAntoine me aficionó usté a Martin Olmos, lo de hoy ya rompe la pana…

  2. Robbyyyyy, vite! vite! Me temo que la he jodido con las negritas.
    Je suis désolé…

  3. jeeeeeejejejjjee, güenísimo Juli0, Django revisitado en festivo y cachondo.

  4. Siempre me ha parecido que el desprecio a sus discípulos es un derecho, y hasta una obligación, del maestro; como sabían muy bien aquellos implacables sabios de la antigüedad, por no hablar de la cólera veterotestamentaria o los desplantes en el escenario de Miles Davis.

    Esto lo digo no sé si en defensa de AE.

  5. Pero sí creo que lo digo en contra de la mayoría de los que critican su desdén.

  6. Las cosas como son, Perro. Cada vez que pones tu diccionario, baja la audiencia a la mitad. Tienes menos seguidores que el Papa Clemente.

  7. No da la impresión de que circule bien la información a través de un periodista, como AE, que no quiere responder a muchos que le preguntan y que pregunta a muchos que no quieren responderle, como vimos cuando le dio por interrogar por la independencia de Cataluña precisamente a los que no querían decir ni -o sólo querían decir, es un decir- mu. Con qué poco tacto incluso le espetó las preguntas a un poeta -recuerden a Gimferrer- sin pensar que lo normal era, como pusieron de manifiesto las necedades del lírico, que no tuviera nada importante que decir.

  8. Tampoco entendí con qué fin AE quiso ofrecernos a sus lectores unas opiniones en un asunto sobre el que quizá la opinión que más apreciamos sea la suya. A mí al menos me interesa mucho más lo que piense él sobre Cataluña que lo que piense un poeta o un alpinista.

    Salvo que la noticia buscada fuera ese silencio dentro de Cataluña sobre la independencia de Cataluña.


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