No todo va a ser follar

Perroantonio

¿Y quién te había dicho que la vida iba a ser fácil? ¿Pensabas que lo real era la adolescencia eterna? ¿Pasar de la Tarjeta Joven hasta los cuarenta a la prejubilación a los cincuenta y cinco? ¿Vivir de los padres hasta poder vivir de los hijos? ¿Instalarte en la eterna primavera de El Corte Inglés? No, colega, ya has visto que no era tan sencillo. Todo lo erigido puede fácilmente caerse y lo normal es que lo haga si nadie se esfuerza en impedirlo. Hay que valorar lo conseguido como si fuera un tesoro y hay que saber de donde vienes para saber a donde no quieres ir.

Quienes te dicen que esta sociedad es una mierda, que todo es muy complicado, que habría que volver a la comunión con la naturaleza, no saben de lo que hablan. La vida ‘natural’ es una esclavitud. Esclavitud al tiempo atmosférico, al trabajo de sol a sol, al eterno ritual de las costumbres inamovibles, al cotilleo, a la caspa, a la religión de botijo, al vino de mesón. Volver al campo no es ir de fin de semana al agroturismo para salir a pasear con chándal y comer luego verduritas y tomar zumo de pomelo; es volver a la azada y al surco, a la vaca y a su estiércol, a la estupidez de las ovejas y a la conversación de las gallinas. Es una vida para gente de carácter, fuerte, asentada en la tierra como los robles, trabajadora como una mula, inexpugnable a los reveses de la fortuna y de la soledad. Tú no eres así.

Naciste en un mundo precario y aprendiste a comer de todo, por eso sabes que no es lo mismo degustar chuleta que filete de corazón. Estudiaste lo suficiente como para poder elegir y renunciaste a apretar tuercas o rellenar formularios. Querías otra cosa porque creías que te lo merecías. Porque eres así, arrogante sin premeditación, hábil sin esfuerzo, listo sin astucia, simpático sin excesos, esforzado sin riesgo, trabajador sin ambición. Lo que ocurre es que eres —y perdona si te ofendo— del montón.

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  1. 10/10 Perro. No me extraña que te engachase el Escolar.

    (Estamos en ello; en mi caso, a ver si asi follo algo)
    Guten Morgen
    (A Mantiño m elo leo más tarde que me voy de exàmen)

  2. Hacía tiempo que no me pasaba por el blog y elijo el día. Bravo Perro, bravísimo. Encaja con el 90% de mi generación (los nacidos entre 1975 y 1985 aprox). Congrats.

  3. Esa moda de no hablar de fútbol, de tratar de hacer literatura en las crónicas, venga metáforas de la vida, la muerte, el esfuerzo, el fracaso y la madre que los parió a todos la impuso Segurola, tratando de imitar las crónicas de Joaquín Vidal. Claro que ni Segurola y sus discípulos son Joaquín Vidal, ni 22 pelagatos en calzoncillos son un matador de toros jugándose la taleguilla.

  4. PerroAntoine, si además estuvieras buena, ibas a ver tú si todo no iba a ser follar.

    Más que ayer pero menos que mañana.

    Escribes bien y además dices cosas, y ya es la hostia que encima se te entienda.
    Al final no vas a ser un intelheztual.

  5. Perro, ¿a qué clase de gente va dirigido el mensaje? He pensado en los pasotas de la transición, que mezclaban extremismo e indolencia; pero no estoy seguro.

  6. Eso es trampa, Gengis. No vale preguntar al autor. Diga lo que diga, me va a salir alguien a desmentir.

  7. Es cada vez mayor el número de profesores que se quejan de la forma impúdica de vestir de sus alumnos. ¿Como siempre? No exactamente, porque muchos de esos profesores alardean de pertenecer a una modernidad favorable a que “vista cada uno como quiera”.

  8. Algunos de esos profesores justifican su rechazo diciendo que no son casos aislados los de los alumnos que visten de un modo extremadamente impúdico, sino que empieza a ser algo general. Pero no se dan cuenta de que es imposible que algo general pueda ser visto por nadie como impúdico.

  9. Quiero decir que no hay nada de lo que preocuparse porque la solución al problema consiste en la generalización del mismo.

  10. “es imposible que algo general pueda ser visto por nadie como impúdico.”
    Ah, pues por eso lo de la corrupción, lo de esconderse los dineros en Suiza, lo de pagar en B, y lo de no lavarse las manos después de hacer pis. No lo vemos como impúdico.
    ——————————————-
    (Sí a todo, Perro.)

  11. (Ahora no me venga con esas. Si sentenciamos, sentenciamos y acarreamos con ls consecuencias)

    Ciertamente algunos chavales y chavalas de ESO (los de universidad poco importan puesto que ya son mayores de edad) se visten como Guti, y claro, distraen la atención de compañeros y profesores.

    Pero eso sí: Yo estoy en contra de los uniformes.

  12. Lo único bueno que pueden traer los uniformes es quitárselos.
    (Huy, perdón, ya voy en contra del mensaje de la entrada. Me retiro)

  13. Según la wiki lo de AE no ha sido un auto de fe, sino un “autillo”.

    GacHi.nita, no me jodas mujer, no hay nada mas progresista que el uniforme o el babero en los colegios y el ejército formado por ciudadanos y no por mercenarios.
    Joel, que lo del uniforme no es un invento de los curas,

  14. ¿Y si fuera qué? Yo soy muy de curas.
    Oye, no me pilláis ni de lejos ¿eh?
    Los uniformes no son nada progresistas, ¿es progresista el comunismo?. La discusión de los uniformes es una discusión en la cual siempre me quedo sola en mi bando. No importa con quién discuta: tanto los casposos, como los que van de progres están a favor. Tan solo los que vemos la luz (unos pocos condenados elegidos) estamos en contra de ellos.
    Y eso no tiene nada que ver con que sean cómodos para los padres. Ya sé que son cómodos para los padres. También es cómodo enchufar al niño delante de la tele y olvidarse de él. Y también estoy en contra.

  15. Yo diría que el Perro se dirige en ese estupendo escrito a su propia generación, y estirando la interpretación hasta lo temerario -mejor mancharse equivocándose que callar, qué cierto- me atrevo a decir que se escribe a sí mismo, ofreciéndose como sujeto representativo de esa generación. No se pase de humilde, Perro. Pero sobre todo no me desmienta. Usted, efectivamente, es el autor, ya ha hablado y ahora está expuesto e indefenso ante comentarios como este.

    ¿Qué moda inauguró Segurola, Pirata? ¿La de escribir bien? O usted lo ha leído poco o yo lo hecho mucho pero mal. No recuerdo una sola crónica en la que Segurola ignore el fútbol para lucirse, en la que se muestre tremendista, efectista o pedante, que es lo que usted parece sugerir, o en la que se aprecie por lo más remoto similitud alguna con Joaquín Vidal, más allá de la calidad como escritores común a ambos. A no ser que sea usted de la opinión de que en las crónicas deportivas no cabe el buen escribir, o incluso que sobra. En fin, siempre lo digo: con la muerte de Vidal y Fernández-Santos y con la marcha de Segurola comenzó el imparable declive de El País. No me meneen a ninguno de esos tres, hombre.

  16. Tipo Material | 22 mayo, 2013 en 19:57
    Perro dice:
    “… Construye.”
    ¿Donde?
    *************
    En el Jardín Interior, hermano.

  17. Decididamente, prefiero el ‘toca la armónica en vez de tocarte los huevos’ de Perroantonio, al ‘pobres filólogas las que tienen que servir’ de Jabois.

  18. Mis disculpas por haberles tuteado.
    Llevo varios días rumiando un grave problema estratégico y no estoy a lo que estoy.
    Como siempre yo tengo claro cual sería la solución a ese problema, pero tengo que contemporizar con el consejo y mi director general, que son más del buen rollito y de no andar enfadando. Me veo obligado a actuar contra mi naturaleza y aparte de tocarme los cojones me complica la vida porque cualquiera de las soluciones buen rolleras son poco efectivas y mucho más complejas.

  19. Por si alguna vez les dan por errados, que todo puede ser:

    Del diario de Mircea Eliade:

    17 de diciembre [de 1962]

    La lectura de una carta de Nietzsche a Rohde, del 4 de agosto de 1871, me informa de la existencia de un cierto Ribbeck, profesor de filosofía en Kiel. Debo recordar este nombre. Me servirá en mis discusiones con «los sabios». En efecto, Ribbeck había leído El origen de la tragedia —pero en una carta a Rohde se había negado a tomarlo en serio, con el pretexto de que el libro no estaba basado en «testimonios o pruebas».

    Lo más divertido de esta historia es que Ribbeck quizá tenía razón, pero en la cultura es Nietzsche el que ha triunfado. No es el espíritu filosófico el que ha sido creador de cultura, sino la adivinación, el pathos, la imaginación, en una palabra, el Error (con mayúscula y subrayado).

  20. No, Albert, la de escribir con afectación, fuera de sitio, con un estilo que no corresponde a un cronista, sino, tal vez, a cierto tipo de columnista. Como nos enseñaron desde chicos, el estilo debe ajustarse al propósito de lo que se escribe. Uno puede escribir todo lo bien que quiera, pero si confunde los géneros y escribe una demanda judicial como una carta de derechos humanos con vuelo filosófico, allí donde debería razonar jurídicamente (y con el lenguaje que le es propio a la argumentación jurídica), estará escribiendo MAL una demanda y el juez le tirará por tierra el escrito. A más de más, Segurola inauguró también esta época en que se habla tanto de la ciclotimia del entrenador, los desmanes nocturnos del preparador físico y los entresijos de las relaciones de la directiva con ambos como de los goles.

    Un ejemplo de psicoanálisis seguroliano al Real Madrid: “Una institución achicada, hipertensa, proclive a los enfrentamientos”. “Nada le resultará más pernicioso que abandonar el fútbol por la bronca, la confianza por el estrés, la seguridad por el victimismo, el honor por el descrédito”. “El resultado es un Madrid instalado en una tensión insana, cotidiana, desgastante para el club y sus aficionados”.

    Otra salida de madre, que ocupa nada menos que la mitad de una supuesta crónica:

    “Una idea muy extendida, casi atávica, en el fútbol es la del placer demorado, según un principio religioso que conecta el disfrute con la penalización. Catolicismo y hedonismo se han llevado francamente mal desde que se decretó que vivimos en un valle de lágrimas. Por lo visto, la recompensa sólo se obtiene a través del sacrificio y el rechazo a los placeres terrenales, etc. (el párrafo continúa).

    Esta idea lleva arraigada en el fútbol desde el origen del juego, al menos en España, donde existe un temor irremediable a las consecuencias de la felicidad, etc. (el párrafo continúa).

    Los jugadores tenían que ser mitad monjes, mitad soldados, y no permitirse excesos estilísticos, ni la alegría cotidiana asociada a la autoestima, etc. (el párrafo continúa)”.

    Amos anda ya, hombre.


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