Diccionario para entender a los humanos (resumen de las dos últimas semanas)

yogur. Fermentación láctea a base de estreptococos, lactobacilos y efluvios mágicos de las diosas Flora y Salud. La ingestión de un yogur induce a estados metafísicos de bienestar y deber cumplido, y es el único alimento universalmente admitido como penitencia tras un exceso: «me siento mal, me comeré un yogur». Algunos expertos proponen convalidar el sacramento de la Comunión por la ingestión diaria de un yogur, pero sólo si es natural.

yacimiento arqueológico. Tumba, fosa o cementerio que tras una minuciosa profanación de los restos hallados permite conocer el tipo de ropa que llevaban los difuntos y si sufrían caries o reuma. Aunque desde un punto de vista ecológico y simbólico el enterramiento induce al descanso eterno y a la comunión con la Tierra, la posibilidad de que un tipo vestido con salakot y pantalón corto hurgue con un palito en los restos de su sacro empuja a ciertos humanos sensibles hacia la incineración o disolución en ácido.

aromaterapia. Técnica místico terapéutica que si bien no cura a los tontos al menos hace que huelan bien.

cursilería. Manifestación estética de una sensibilidad fraguada en el jardín de infancia y envuelta en un sentimentalismo Disney pero con menos complicación. Los humanos auténticamente cursis tienden a hablar en modo autocita: «Como digo yo, para qué ser malos pudiendo ser buenos».

informe (o estudio). Documentación que en el ámbito político se encarga para justificar una decisión arbitraria, razonar un prejuicio, disimular una prevaricación o justificar un gasto o una malversación. Suele contratarse a empresas denominadas consultorías o a individuos expertos en el procesador de textos y el arte de cortar y pegar.

solemnidad. Ampulosidad aparatosa con la que se adorna quien va a anunciar una bobada, perpetrar una chorrada o justificar un crimen. Gravedad pomposa con la que emperifollan sus perogrulladas los abundios.

elocuencia. Elegancia oratoria que seduciendo a la razón y conmoviendo al corazón encuentra abierta la puerta del bolsillo. [Mi padre siempre interrumpe mis peroratas con esta frase, «Si te dejamos hablar, condenan al juez».]

prestigio. Vela mayor que hinchada a favor del viento provoca admiración, genera confianza e infunde respeto. Deslumbrante como una erección, no conviene rendirse a su fulgor; una palabra a destiempo o una brisa contraria las deshinchan. O un cuchillo.

fracaso. Especialización exitosa en un nicho ecológico en retroceso, como los bares de barrio, los gimnasios de boxeo, las cineclubes o el periodismo de papel. No hay salida, salvo la extinción o el braguetazo.

humildad. Evaluación correcta de la propia mediocridad. Si es consecuente, va acompañada de actitudes de respeto, obediencia y subordinación, aunque es costumbre común de los soberbios fingir humildad para ir acercando las ovejas al degüello.

concisión. Precisión, economía y elegancia en la expresión que caracteriza a quienes sabemos lo que queremos decir, frente al resto, que se conforma con intentar explicarse.


  1. Hostias, Robby, estás sembrado. Has elegido –desde el punto de vista humano– la mejor hora posible para publicar algo y que pase inadvertido: un domingo a la hora del vermú. Voy a recomendarte para alguna agencia de publicidad o algo.

  2. “Decís que en el Cielo corren ríos de vino. ¿Acaso es el Cielo una taberna para vosotros? Decís que dos huris esperan allí a cada creyente. ¿Es que el Cielo es un burdel para vosotros?”.

    Por reproducir estas palabras de Omar Jayám y otros comentarios críticos con el Islam más cerril en Twitter, Say (musulmán) ha sido condenado por blasfemia a diez meses de cárcel en Turquía.

    Y otras notas de viaje.

    http://piratajenny.blogspot.com.es/2013/06/alla-turca.html

  3. De nuevo en San Salvador. Llevo despierto desde las 4 am. Vuelo cansado con escala matadora de dos horas en Guatemala City. El trayecto, nocturno ya, desde el aeropuerto hasta el hotel, unos 30 km. aproximadamente, lo hemos hecho en la parte de atrás de la ‘pick up’ (por deferencia hacia unos profesores de la Universidad de Alicante, mayores que nosotros, que venían a un congreso algo así, igualmente con la UES. También por cierto espíritu aventurero que, con la edad, se va quedando adormecido), con las maletas, rezando para que no lloviese otra vez y para no salir despedidos en algún bache, fumando un purito y dejando que la brisa nos quitase el sudor agobiante provocado por la altísima humedad.
    Muerto de hambre, me he apretado un buen desayuno de $10 USD de huevos revueltos y frijolitos que me ha dejado nuevo. Hemos empleado la mañana en concertar con Don Mario, antiguo guerrillero de Frente FM que nos ha guiado en otras ocasiones por este bello país, una excursión para el día libre, que será el próximo viernes. Quizás vayamos a Copán. Son unas cuatro horas y media para llegar, entrando por carreteras de Guatemala y cruzando rápidamente al enclave hondureño. Sé que merece la pena.

  4. Hace algunos años como empresaria de proyectos fracasados tuve un abrevadero especializado en cervezas. En el reverso de la caja de cerilla y/o tarjetas que regalábamos, rezaba un poema de Jayyam:

    disfruta de tus horas. El aliento te dejará en tu día
    Te perderás bajo el misterio de la nada.
    Bebe: no sabes de donde has venido.
    Bebe: no sabes a donde irás

    Ora me arrepiento de incitar a tanto bebercio. Pero bueno que alguno/a se enteró de Omar y sus Rubayyat. Y ya no les entrengo más que tengo que fingir llevar una vida interesante.


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