Al vulgo

Retrato_de_Mateo_AlemánNo es nuevo para mí, aunque lo sea para ti, oh enemigo vulgo, los muchos malos amigos que tienes, lo poco que vales y sabes, cuán mordaz, envidioso y avariento eres; qué presto en disfamar, qué tardo en honrar, qué cierto a los daños, qué incierto en los bienes, qué fácil de moverte, qué difícil en corregirte. ¿Cuál fortaleza de diamante no rompen tus agudos dientes? ¿Cuál virtud lo es de tu lengua? ¿Cuál piedad amparan tus obras? ¿Cuáles defectos cubre tu capa? ¿Cuál atriaca miran tus ojos que como basilisco no emponzoñes? ¿Cuál flor tan cordial entró por tus oídos que en el enjambre de tu corazón dejases de convertir en veneno? ¿Qué santidad no calumnias? ¿Qué inocencia no persigues? ¿Qué sencillez no condenas? ¿Qué justicia no confundes? ¿Qué verdad no profanas? ¿En cuál verde prado entraste que dejases de manchar con tus lujurias? Y si se hubiesen de pintar al vivo las penalidades y trato de un infierno, paréceme que tú sólo pudieras verdaderamente ser su retrato. ¿Piensas, por ventura, que me ciega pasión, que me mueve ira o que me despeña la ignorancia? No, por cierto; y si fueses capaz de desengaño, sólo con volver atrás la vista, hallarías tus obras eternizadas y desde Adán reprobadas como tú.

Pues ¿cuál enmienda se podrá esperar de tan envejecida desventura? ¿Quién será el dichoso que podrá desasirse de tus rampantes uñas? Huí de la confusa corte; seguísteme en la aldea. Retireme a la soledad; y en ella me heciste tiro, no dejándome seguro sin someterme a tu jurisdicción.

Bien cierto estoy que no te ha de corregir la protección que traigo ni lo que a su calificada nobleza debes, ni que en su confianza me sujete a tus prisiones; pues despreciada toda buena consideración y respeto, atrevidamente has mordido a tan ilustres varones, graduando a los unos de graciosos, a otros acusando de lascivos y a otros infamando de mentirosos. Eres ratón campestre, comes la dura corteza del melón, amarga y desabrida; y en llegando a lo dulce, te empalagas. Imitas a la mosca importuna, pesada y enfadosa, que, no reparando en oloroso, huye de jardines y florestas por seguir los muladares y partes asquerosas.

No miras ni reparas en las altas moralidades de tan divinos ingenios y sólo te contentas de lo que dijo el perro y respondió la zorra. Eso se te pega y, como lo leíste, se te queda. iOh zorra desventurada, que tal eres comparado, y, cual ella, serás, como inútil, corrido y perseguido! No quiero gozar el privilegio de tus honras ni la franqueza de tus lisonjas, cuando con ello quieras honrarme; que la alabanza del malo es vergonzosa. Quiero más la reprehensión del bueno, por serlo el fin con que la hace, que tu estimación depravada, pues forzoso ha de ser mala.

Libertad tienes, desenfrenado eres, materia se te ofrece: corre, destroza, rompe, despedaza como mejor te parezca; que las flores holladas de tus pies coronan las sienes y dan fragancia al olfato del virtuoso. Las mortales navajadas de tus colmillos y heridas de tus manos sanarán las del discreto, en cuyo abrigo seré, dichosamente, de tus adversas tempestades amparado.

Mateo Alemán. Guzman de Alfarache. Al vulgo (Dedicatoria).


  1. a) La captatio benevolentiae al revés, una venda para la herida que sabe que le van a hacer, y, por si acaso, “Llámale madre, llámale”, que “Mirad quién me llamó puta, sino la Méndez”.
    b) ¿Es esta una definición descriptiva o construtiva?; o sea, el vulgo existe antes de la definición y esta lo va pintando con buenas o malas pinceladas; o más bien el vulgo es un fantasma que el escritor se construye en el texto de su dedicatoria.
    c) Vulgus eris et vulgo reverteris.
    d) Esto lo ha escrito Adaptaciones.

  2. Donde pone construtiva debe decir construztiva, y con que lo ha escrito Adaptaciones quería decir que Mateo Alemán no existe, pero ahora me doy cuanta de que podría ser el propio Perroantonio, cogido en plena ascensión a una Torre de Marfil y disgustado por las vistas.

  3. Perroantonio, por si me va a dar una colleja, es broma y mojiganga.
    En serio me gustó mucho su entrada Jerarquía que me pareció muy en serio. Y lo digo por el tema de la nota para beca, que sin que me entere de gran cosa de la actualidad, excepto por unos titulares, vulgo sum et vulgo revertero, me tiene incómoda y socialdemócrata porque me recuerda al chiste del avión en llamas y un único paracaídas que iba a ser para quien respondiera bien, y quedaban dos, uno blanco y otro negro. Al blanco le preguntaron cuántos muertos hubo en Hiroshima y al negro los nombres y apellidos de cada uno de ellos. No sé, se saca el argumento del esfuerzo y que los tontos quieren ser ingenieros (Mujer Pez y Santiago González) y no me parece suficiente.

  4. No pierde actualidad.
    FÉLIX DE AZÚA contra WERT.
    ‘Exámenes’
    ¡Albricias! Ya hay proyecto de ley para mejorar la calidad de la enseñanza. Habíamos avanzado como locos en la cantidad y ahora vamos a añadir un pellizco de calidad. Si se consigue, quizás los futuros ciudadanos conozcan algo que no sea estrictamente parroquial, aunque de ese modo se pierda el aspecto surrealista de la actual educación. Ante tan gozoso motivo, les chivo algunas respuestas de examen de bachillerato, pero aviso de que no puedo garantizar su falsedad. Puede que todo sea mentira, pero con el aumento milagroso de la calidad quizás un día lamentemos que los escolares pierdan su descomunal talento para mostrar el lado ridículo de la vida y la trivialidad de nuestros conocimientos.

    “Estimulantes del sistema nervioso: El café, el tabaco y las mujeres”.

    “Ejemplo de reptil: La serpiente putón”.

    “Ecosistemas: La tundra y la gaita”.

    “Movimientos del corazón: El corazón siempre está en movimiento, sólo está parado en los cadáveres”.

    “El sexto mandamiento: No fornicarás a tu padre y a tu madre”.

    “¿Dónde fue bautizado Jesucristo?: En Río de Janeiro”.

    “Quevedo: Era cojo, pero de un solo pie”.

    “Explica algo de El Greco: Era bizco”.

    “Mahoma: Nació en La Meca a los cinco años”.

    “Sancho Panza: Era muy aficionado al vino, a las mujeres y a las drogas”.

    “La hipotenusa: La que está entre los dos paletos”.

    “Área del triángulo: Es igual a la cuarta parte de la mitad de su lado por la semisuma de la raíz cuadrada de tres”.

    “Trabajo y energía: Trabajo es si cogemos una silla y la ponemos en otro sitio; energía es cuando la silla se levanta sola”.

    “¿Quién inventó el pararrayos?: Frankenstein”.

  5. Cuando te vas acercando a Santiago el hechizo se desvanece como la niebla.
    Quedan atrás, a centenares de km, y en mi caso a años de distancia, los refugios donde un hospitalero venido de lugares lejanos te recibe con mirada medieval a ti y a un puñado de peregrinos, quizás os lava los pies, y prepara una cena sencilla y gloriosa.
    Ahora sólo ves el dispositivo turístico y económico, bendito sea, pero distinto.
    El quijote que hay en mí fantasea con tomar un autobús urbano cuando esté a 5 km de Santiago, y dirigirme a la playa o cualquier sitio mientras pronuncio toda suerte de improperios.

  6. El paisanaje.
    Un grupo de americanos es como la peste. Unos cuantos profesionales anglosajones, con parejas, amigos, cuñados y alguna suegra.
    Hablan en un volumen de voz un grado por encima de lo necesario, y mira que el nivel que ponemos en España tiene tela.
    Los machos conversan entre sí usando un tono supergrave, cercano al de las ranas, abusando de las cuerdas vocales, que he conocido en otros hombres de negocios. Parecen cultos y poderosos.
    Se visualiza la burbuja en la que todos se mueven, evitando todo contacto con alguien de fuera de la misma.
    Soy admirador de los valores americanos pero creo que a estos tipos hay que enseñarles el dedo y decirles que por ahí no.
    Parece otra de las consecuencias del nefasto 11S: viajan por el mundo pero no salen de su cáscara.

  7. El grupo de italianas, ya no sé si 4 o 6: me tienen confundido porque no callan nunca.
    Las oyes en el descanso al que te acercas o llegando al que tú estás.
    Curiosa manera de gestionar el monólogo interior, no sé si aplastándolo.
    Me imagino a sus maridos en estado de shock, en sus casas.

  8. Suerte tengo de la BSO mental, porque el Ipod parece estropeado y suena a rayos.
    Cuando haga el inventario y pese el material prescindible que llevo en la mochila juraré en arameo.
    Hoy, el himno nacional ruso.

  9. Gracias, Proc. Me interesa saber qué le gusta al personal, así que se agradece el feedback.
    No hay dobles intenciones en el texto de hoy. Simplemente me ha parecido bizarro poner a parir al respetable al comenzar un libro. Aunque también es cierto que luego Mateo Alemán hace otra dedicatoria al buen lector.

  10. Y además que nuestro Mateo tuvo, por lo visto, mucho éxito de vulgo y crítica.
    Mire, no sé por qué mientras oía el himno para Holmesss me daban ganas de mandar a un campo de trabajo a alguien, podría ser Luis Antonio de Villena, no sé.


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