Lo anormal

No acabo de entender bien el mecanismo de la culpabilidad. No sé cuánto tiene de innato y cuánto de adquirido, pero sí parece claro que la culpa se difumina en la masa. Estoy convencido de que la mayoría de los humanos, incluso los menos aseados por la civilización o la cultura, encuentran reprobable matar a otra persona. Sin embargo, amparados por la sensación de impunidad que proporciona la caterva serán capaces de participar, exaltados, en un linchamiento. O en un asalto. O en una violación colectiva. O en un acoso. O en un exterminio.

Lo que no entiendo es dónde está situado el interruptor, el mecanismo que permite dejar de ser individuo —con la angustia de tener que decidir continuamente— y pasar a ser masa, siguiendo sin criterio y con entusiasmo lo que hacen otros. Es algo que, sin duda, viene instalado de serie en nuestro cerebro animal y explica nuestra habilidad colectiva para la vida en enjambre y la obediencia. Sin embargo, llama la atención la velocidad a la que actúa el interruptor y cómo desactiva de manera instantánea la individualidad, el razonamiento, la sensibilidad y el sentimiento de culpa. El amogollonamiento y el abandono del yo deben, además, liberar endorfinas e inducir sensaciones de placer, euforia, éxtasis y poder, porque si no resulta verdaderamente inexplicable su éxito.

Claro que todo esto es una visión optimista. No existe tal interruptor y los humanos son, básicamente, animales sociales que como las manadas de ciervos o las camadas de leones actúan en grupo a las órdenes de un líder. O vences al líder y ocupas su lugar o abandonas la manada. Lo raro y anormal, definitivamente, es ser, en todo momento, individuo. Empiezo a pensar que es algún tipo de psicopatía.


  1. Sin embargo, yo sé que jamás participaría en un linchamiento colectivo físico (es decir, matar a alguien que está enfrente arropada por la masa); sí virtual, puesto que me sumé a las mofas e indignaciones de la payasa de la alcaldesa de Madrid. Pero el día que mate a alguien, lo haré sola y con mis popias manos. Quizá sea algún tipo de psicopatía. Pero no lo creo.
    Matar ni está bien ni está mal, como la verdad, lo que no tiene (en esta especie nuestra) es remedio ¿O acaso tienen remedio los/as traidores/as mamones/as parásitos/as soplapollas hijos/as de la grandísima puta? Pues eso.

    Ah, buenos días.

  2. El individualismo que se insinúa en la entrada y el primer post es el verdadero problema, no el fisiológico gregarismo. El yo contra el mundo está en la esencia de todos los males. Aquí hemos tenido conspicuos casos de ello: lobos solitarios, solipsistas, y ensimismados, todos ellos inundadores por cierto.

  3. El verdadero problema (de lo que sea que se esté hablando) es cuando el gavilán se convierte en manada más numerosa que la de las dóciles palomitas. Puede surgir una palomita camicaze, pero el gran final será cuando los gavilanes se saquen los ojos unos a otros, espectáculo éste que vaticino de una extremada belleza gore (valga el oxímoron)

  4. ‘Lo que no entiendo es dónde está situado el interruptor, el mecanismo que permite dejar de ser individuo —con la angustia de tener que decidir continuamente— y pasar a ser masa […]
    No existe tal interruptor’
    _______

    Sin que sea el periodismo algo que me llame demasiado la atención (ni sobre lo que piense demasiado), me pregunto si no podría la prensa hacer las veces de ‘interruptor’.
    Pongamos un ejemplo ‘cuidadosamente azar’, el de ‘La mirada del asesino de una niña de tres años’ que reultó no serlo.

  5. A mi parecer sí existe ese interruptor.
    El “standby” se activa cuando aparece la sensación de impunidad (de ningún modo me van a pillar, somos todos) y el “on” cuando ha pasado suficiente tiempo de ritual orgiástico como para desconectar todo, excepto el celebro reptiliano.
    Parecido al proceso de los rituales rítmicos largos, que acaban llevándote a otro nivel (bajo, aunque algunos lo crean elevado).

    Por otra parte, algunos simplemente somos unos cacho cabrones a los que los solipsistas, hegelianos, racionalistas, iluminados, solidarios, maricones, budistas, ecologistas, bien intencionados, hijos de puta, u lo que sea, se nos da una higa. Todos molestan por igual, aunque algunos son graciosos y son más llevaderos.

    “Me resulta insoportable compartir el planeta con vosotros” leí el otro día…

  6. Pero dejad que las menores de treinta y cinco se acerquen a mí…

  7. Bremaneur |
    5 octubre, 2013 a las 23:35
    Un pedazo de post como para cobrar entrada y cagarme en las risitas que tal cosa concita en las bobitas y en los bobitos del internet.
    _____

    Por un tiempo albergué la esperanza de publicar una cosita en el ‘New Yorker español’. Más que albergar esperanzas, tuve el interés de hacerlo y pregunté cómo, pero no obtuve una respuesta agradable (quizá tampoco pregunté a la persona indicada). No me pareció en aquel momento que lo que quería contar desmereciese de lo que había leído a algunas otras personas ni que el hecho de ser un desconocido fuese un impedimento para ver difundida ‘mi obra’. No me extenderé más sobre este asunto, que aquellas ganas ya hace mucho que se me pasaron. Lo que quería decir -a eso voy- es que de todo ello he llegado a la conclusión de que, con la excepción de quienes publican en su propio blog o colaboran en el de algún amigo, procuro no leer a quien -voluntariamente- acepta una y otra vez no cobrar por su trabajo.
    Sé que me pierdo cosas dignas de lectura, pero qué le vamos a hacer: hay que seleccionar de alguna manera.

  8. Sostiene Gacho que matar no está bien ni está mal: no lo entiendo.

    Yo sostengo que precisamente es una de las pocas cosas sujetas al juicio moral, que lamentablemente contamina un montón de otros actos, y ya no digamos acontecimientos mentales, que no deberían entrar en la disyuntiva bien-mal, si acaso en otras como apetecible-desagradable, conveniente-inconveniente.

  9. Torrente Ballester comentó en una entrevista que él no se arrepentía de nada de lo que había hecho. Me sorprendió mucho y casi me pareció rechazable porque yo andaba más pegado a lo que dice Gómez. Ahora, cuando más yerro y más profundo es el error, más de acuerdo estoy con el gallego.

    Desde hace unos años achaco mi exacerbado sentimiento de culpabilidad a la educación en un colegio católico, aunque aquellos curas fueran unos viciosos.

  10. Rock & Bolesco | 7 octubre, 2013 a las 16:41
    Por un tiempo albergué la esperanza de publicar una cosita en el ‘New Yorker español’. Más que albergar esperanzas, tuve el interés de hacerlo y pregunté cómo, pero no obtuve una respuesta agradable (quizá tampoco pregunté a la persona indicada).
    ***
    Esto que dices, ¿tiene que ver con estotro?

    Rock & Bolesco comenta:
    Yo quisiera dar mi humilde opinión:
    Jot Down está sobrevalorado. O sobrevaloradísima. O las dos cosas.
    ESCRITO EL 23.11.11 A LAS 15:28
    http://www.manueljabois.com

  11. Cada uno tiene su sistema de selección, desde luego. Lo de leer a los que cobren o no por escribir, dicho sea con el mayor de los respetos, me parece absurdo hasta decir basta.

    Yo también, dicho sea de pasada, me he impuesto en un momento u otro normas de lectura no poco bobas, que he ido rompiendo sin mayores problemas con los años, a saber: no leer a autores vivos, no leer a autores que no fueran tísicos, leer sólo a rusos, no leer a autores catalanes o no leer a ningún autor a quien tenga la menor posibilidad de conocer.

    Supongo que me pierdo también cosas muy buenas.

  12. Si alguien tuviera la bondad de suprimir una pequeña coma de nada que se ha interpuesto entre “autores” y “vivos” se lo agradecería eternamente o más.

  13. Queda mejor así, ni leer a autores ni leer a vivos…

  14. Bremaneur |
    7 octubre, 2013 a las 20:05

    Esto que dices, ¿tiene que ver con estotro?

    Rock & Bolesco comenta:
    Yo quisiera dar mi humilde opinión:
    Jot Down está sobrevalorado. O sobrevaloradísima. O las dos cosas.
    ESCRITO EL 23.11.11 A LAS 15:28
    ________

    Pues creo que mis intentos, por la fecha del comentario, debieron de ser algo posteriores. Juraría que ya bien entrado el 2012. Además, ese comentario debe de estar en la génesis (por lo tanto, debe de ser anterior) de lo que había pretendido publicar, pues lo que tenía escrito era una especie de caracterización (que no caricaturización) de toda esa hornada (no se entienda como algo peyorativo) de articulistas que se dieron a conocer en la revista, con sus características, sus lecturas, sus nexos, etc.. Estuvimos, como corresponde en estos casos, decidiendo si llamarlos ‘grupo’ o ‘generación’ o qué. Esto quien lo debe de recordar bien es Meursault, con el que mantuve unas cuantas sobremesas analizando el asunto. Él tiene memoria; yo me olvido rápido de lo que no sale adelante.

  15. Un tal Gómez |
    7 octubre, 2013 a las 20:43

    Cada uno tiene su sistema de selección, desde luego. Lo de leer a los que cobren o no por escribir, dicho sea con el mayor de los respetos, me parece absurdo hasta decir basta.

    Yo también, dicho sea de pasada, me he impuesto en un momento u otro normas de lectura no poco bobas, que he ido rompiendo sin mayores problemas con los años, a saber: no leer a autores, vivos, no leer a autores que no fueran tísicos, leer sólo a rusos, no leer a autores catalanes o no leer a ningún autor a quien tenga la menor posibilidad de conocer.

    Supongo que me pierdo también cosas muy buenas.
    __________

    Es, efectivamente, absurdo, querido Gómez, y debo reconocer que a veces se me escapan algunos (y que incluso los disfruto, sobre todo aquellos que, pese a escribir gratis ocasionalmente en un medio que obtiene beneficios económicos por su trabajo gratuito, muestran un gran amor hacia su obra y un enorme respeto hacia sí mismos). También se me escapan de mi censura los que lo hacen gratis para echar una mano a un medio que ‘está empezando, arrancando’.

  16. A todo ello debo añadir que me parece bien que cada uno haga de su capa un sayo. En estos tiempos liberales se habla mucho de favorecer las negociaciones laborales directas (no mediadas por convenio o sindicato alguno) entre un trabajador y su patrón.

  17. Que cabronazo es el Gómes.

  18. Oiga Rock podemos discutir un día sobre liberalismo y así aprendo, pero ¡conio! decir que vivimos tiempos liberales es como decir que Gómez y Brema son simpáticos.

  19. Aluego vuelvo que voy a ver a Louie (CK) en el Pús uno.

  20. Adaptaciones metabólicas hepáticas en vacas de alta producción durante el periodo periparto |
    7 octubre, 2013 a las 21:55

    Oiga Rock podemos discutir un día sobre liberalismo y así aprendo, pero ¡conio! decir que vivimos tiempos liberales es como decir que Gómez y Brema son simpáticos.
    __________

    No creo que aprendiera de mí, Adaptaciones. Y tiene razón: estos tiempos podrían llegar a ser más liberales de lo que son. De hecho, los liberales todavía no están contentos.

  21. Recuerdo una de esas veces que mi interruptor se pueso en on.
    Debió ser cuando cursaba BUP. Teníamos un profesor de gimnasia ex-sargento de algún cuerpo de élite, no recuerdo cual. Bajito y super-cachas, con una moto enorme, el único profesor que nos obligaba a tutearle.
    Siempre a gritos, eso sí, siempre muy machos, siempre motivándonos, arengándonos, marica el último. Muy mili.

    En cierta ocasión, teníamos que hacer un ejercicio no recuerdo muy bien en qué consistía, sólo que había que levantarse muy rápido, vamos, más rápido y al que no se levante, le pisáis.
    Y yo, al compañero que tenía al lado, le pisé. Casi se me escapa, pude pisarle la mano.

    Y en ese momento, joder, cómo me avergoncé.

  22. ¿Puedo poner un poemito?
    Vale.

    Corazón chiquito

    A Jan Józef Szczepa’nski

    la bala que disparé
    durante la gran guerra
    dio la vuelta al globo terráqueo
    e hizo blanco en mi espalda

    en el momento menos oportuno
    cuando estaba ya seguro
    de haberlo olvidado todo
    las culpas de él y las mías

    ciertamente como los demás
    deseaba borrar de mi memoria
    los rostros del odio

    la historia constituía un consuelo
    mi lucha había sido contra la violencia y el Libro afirmaba
    que él era Caín

    tantos años con paciencia
    tantos años en vano
    estuve lavando con el agua de la compasión
    hollín sangre y ofensas
    para que la belleza noble
    la hermosura de la existencia
    y puede que incluso la bondad
    encontraran un hogar en mí
    y en verdad como los demás
    anhelaba regresar
    a la bahía de la infancia
    al país de la inocencia

    la bala que disparé
    con un arma de pequeño calibre
    contra toda ley gravitatoria
    dio la vuelta al globo terráqueo
    e hizo blanco en mi espalda
    como si quisiera decirme
    -nada a nadie
    le será perdonado

    así que ahora estoy sentado solo
    sobre el tronco de un árbol cortado
    justo en el centro mismo
    de la batalla olvidada

    y cual araña gris voy urdiendo
    amargas meditaciones

    sobre una memoria demasiado grande
    sobre un demasiado pequeño corazón

    (Zbigniew Herbert, de Elegía para la partida, 1990, en Poesía completa, versión, prólogo y notas de Xaverio Ballester, Barcelona: Lumen, 2012).

  23. Ya lo veníamos notando…

    Los adultos españoles a la cola de la OCDE en comprensión lectora
    Si ya eran malos los resultados de los estudiantes españoles de 15 años, son igualmente sonrojantes los conocimientos de los adultos que tienen entre 16 y 65 años. España es el último de una lista de 23 países en comprensión matemática y el penúltimo, por delante de Italia, en comprensión lectora. En otros lugares del mundo, como Japón, Holanda o Suecia, los titulados de bachillerato saben más que los universitarios de aquí. Lo dice un estudio de la OCDE que se conoce como el Informe Pisa para adultos.

  24. Qué bien traído ese poema, Procurofijarme.

    ……

    Funes recuerda que se avergonzó: señal de salud mental. El problema está cuando uno se avergüenza de lo que recuerda.

    ………

    (0) En Los ángeles que llevamos dentro, Perroantuan, Pinker discurre extensamente sobre ese tema.

  25. Un añadido a mi entrada de ayer: No hay excusa para no comprar los libros: cuestan poco más de dos euros cada uno. Se ofrecen en edición digital y se compran a través de Amazon.

  26. Holmess, le juro que hasta que no acabe “La tabla rasa” no volveré a comprar ni a leer ningún libro. Si se produce crisis entre los libreros, que le echen la culpa a Pinker.

  27. Hace tiempo que contemplo desasnarme en el tema de los ebooks. Se me adelantaron y me regalaron un Sony, feo de narices y demasiado pequeño para mi gusto, pero voy a ver de sacarle partido.
    De entrada parece útil para abordar grandes mamotretos, así que tengo pensado comprar ( no sé todavía dónde ni cómo se hace, creo que Amazon no vale más que para kindles, pero lo resolveré ) Los hermanos Karamazov. Me sumergiré allí, y que sea lo que fiodor quiera, pero confío en que acabe usted antes con ese Pinker, Perroantuan.

  28. Bremaneur, después de quedarme traspuesto por la lectura de la Carta de batalla (http://labibliotecafantasma.es/cartadebatalla/?p=281) me he quedado no menos traspuesto al reconocer que el edificio en donde estaba ubicado ese Casino Gran Peña es ahora un hotel en donde he recalado en diversas ocasiones en que he pasado por Madrid. Si lo llego a saber antes, habría pedido que me enseñaran el sótano, para ver esos frescos que tanto turbaron a Moncho. Por curiosidad artística, o sea.

  29. Está en la Gran Vía, a un paso del Instituto Cervantes y a uno y medio del Ministerio de Cultura. Que conste.

  30. Libros electrónicos, libros electrónicos. ¿Y si sacan libros en pomada van ustedes y se los aplican? Sinceramente, no me parece de personas de fundamento. Una vez compré un libro electrónico porque no había en papel, lo quería y tenía la intención de imprimirlo, porque además era de trabajar y aburrido, pero resulta que su prostituta edición electrónica no lo permite y me exige estar aquí amarrada solo mirándolo (las manos quietas, tía) las horas fijas y muertas, sin moverme y con escaso aprovechamiento. No lo pienso leer. Te va a leer Rita, capullo engreído, es lo que le he dicho a mi primer y último libro electrónico.
    Holmesss, ¿Los hermanos Karamazov en pantalla pequeñita? Pos vais a tener alucinaciones, vos lo auguro.
    ***
    Perro, ¿qué decía de unos que se la pisan en la OCDE?

  31. El libro electrónico es el fin de los marcapáginas, sustento de muchos artesanos en los mercadillos de verano. Ojo ahí con eso.

  32. Bremaneur | 8 octubre, 2013 a las 12:42
    Procu, ¿tú eres de las que responden un email, lo imprimen, lo escanean, y lo mandan por email?
    ***
    Pues como todo el mundo, ¿no?

  33. Lo de “excelente” es lo que dice la página, aun no los he mirado…

  34. BICIS, SCOOTERS, E-BOOKS y VIDEOCLIPS. Soy hombre de pocas ideas pero firmes. Generoso de cartera y leal a mis amigos pero desconfiado con las mujeres y mal enemigo. Tengo pocas manías, pero no transijo con el amaneramiento ni la pedantería. Así me he hecho un modelo de vida, simple canon que observo y hago observar. Correr una hora al amanecer, desplazarme en una máquina italiana y leer en páginas amarillentas. Pero sobre todo no ver videoclips, y menos insertarlos. La música en vinilo y el pil pil en cazuela.

  35. …alucionaciones, ataques de pánico, crisis de identidad, asma, picores… Ya lo veredes, ya.

  36. Holmesss me he bajado a Chesterton y parece inocuo. Solo son *.zip que su antivirus seguro que analiza al descomprimirse.

  37. Pero no debe ser muy legal no, ahora que miro y el editor digital es un tal “chungalitos”.

    Núsé ni.

  38. Una preguntilla, marqués: ¿lo de “hacer observar” el canon es una figura retórica o algún tipo de invitación encriptada para algo?

    Por saberlo, sólo.

  39. procurofijarme | 8 octubre, 2013 a las 14:51
    …alucionaciones, ataques de pánico, crisis de identidad, asma, picores… Ya lo veredes, ya.

    Entonces, deshago mi volumen en cómodos fascículitos? No era eso un crimen?

  40. Gómez, mis opiniones son prescriptivas y por ende, de obligado cumplimiento. Hacer observar un canon sustentado en verdades apodícticas es misión que unos pocos elegidos debemos llevar a cabo.

  41. Tomé la fotografía que me acompaña el pasado domingo. Alguien con un sentido del humor muy fino se ha tomado la molestia de poner ese letrero – “oficina de informació” – en la playa. Lleva semanas y ningún Agente de la Autoridad ha actuado, afortunadamente.
    Me falta comprobar si frente a la oficina de informació local hay un letrero que avisa “nudisme no”.

  42. La Horca, lacónico, murmuró a su vez.
    -Una tal Lady Harrington-Forbes. Se acuesta con Mola.
    -Vaya… ¿ Intelligence Service?
    -No. Una viciosa.
    ***
    Próximamente, en Carta de Batalla.

  43. La barquita me ha llevado airosa a ninguna parte muchos días de los últimos meses. Ahora ya descansa en la playa, alejada de la orilla y de los temporales de levante que tantos sustos le darán. Hablaría de la sugestiva estética que tienen las barcas de madera, pero por aquí hay quien se marea hasta en bici. Tanto secano no puede ser bueno.

  44. Alonso Quijano bajó a la cueva de Montesinos y horadó a caballo la arena de la playa de Barcelona. Pero que se sepa no subió a nave alguna, pues de sabios es conocer que la mar no procura mayor discernimiento y sí bascas y al gaviero un punto de locura.

  45. Mejor le hubiera ido de haber embarcado: demasiada realidad le procuró Barcelona, ya entonces bien provista de gente pirada

  46. Holmesss, dan ganas de tirarse a su nuevo avatar.
    A nadar.
    Tirarse a nadar, es lo que quiero decir.

    a) Haiku de Buson (1716-1744):

    Cien leguas de escarcha,
    en mi barca yo solo
    poseo la luna.

    b) Haiku de Tan Tigi (1709-1771):

    Dentro de la barca,
    claro de luna creciente
    en mi regazo*.

    (*En el regazo de ella, Tigi, la poetisa; yo me limito a copiarlo).

  47. “Don Quijote embarcado”
    Ya veo los neones anunciando la ópera total del Siglo XXI, con libreto basado en el hallazgo en una biblioteca alemana de una tercera parte de la novela, y que empieza en el puerto de Capri, donde Alonso desembarca rodeado de admiradoras.

  48. Tirarse al mar es lo que hice, Proc, después de tomar la foto.
    Por un momento creí en lo del sentimiento oceánico que le preocupaba a Sigmundo, seguramente pensando en albercas.

    Hoy le han dado el Nobel a Higgs, y he recordado un haiku que compuse sobre su partícula, tal vez demasiado subido de tono.

  49. Sí, pero ya se me está acabando el tirármelo. Viene Otoño con sus cien leguas de escarcha.

  50. Pero si de verdad desea enseñarme la verdad apodíctica de primera mano, no hay ningún inconveniente. Seguro que no estamos a más de veinte minutos de distancia en scooter.

    Mañana, por ejemplo. O cualquier otro día si no le va bien. En el lugar que elija. Me parece un poco tonto, la verdad; pero, o mucho me equivoco o me está invitando a ello con cierto empecinamiento.

    Me hace que observe la verdad de obligado cumplimiento y después podemos comernos unas lionesas o algo. Lo digo por darle el gusto, más que nada. Si no le apetece tanto como parece, pues nada, otra vez será.

    Ya me dirá algo.

  51. marquesdecubaslibres | 8 octubre, 2013 a las 20:05
    Suscribo el contenido de este artículo desde la cruz hasta la fecha…
    http://paginatransversal.wordpress.com/2013/10/06/la-era-de-la-ginecocracia/
    ***
    No he podido terminarlo porque soy de Soria, pero una de sus ideas expuestas primeramente me ha recordado unas líneas de ese genio de la provocación que fue Alberto Hidalgo, y que hablaban de la culpa de la mujer por entregarse al hombre. La entrega asesina las ilusiones o esperanzas de éste. Lamento no encofrar esta idea con el hormigón del texto exacto, pero tengo la casa patas arriba y no encuentro el libro.

    De todas formas, bienvenido sea todo texto que exponga la diferencia natural entre hombre y mujer, la oposición sustancial que ello supone y la capacidad parasitaria y destructiva de la hembra. Esto, desde el punto de vista masculino. Ellas tendrán otras teorías, seguramente más razonables e indudablemente imperativas y, sobre todo, ciertas.

  52. Eso, eso, parasitivas y destructarias. Bien dicho, sí señor. Alguien tenía que denunciarlo.

  53. Pues no encuentro lo de Canetti. Se lo debí prestar a alguna estructura ni parasitiva ni destructaria en un arranque de pasión. Pero Scribd es grande. Aquí, unos fragmentos, como ilustración de la entrada de Perro:

    Sobre el impulso de destrucción:

    “El mismo ser singular tiene la sensación de que en la masa sobrepasa los límites de su persona. Se siente aliviado, ya que todas las distancias que lo volvían a sí mismo y lo encerraban en sí quedan abolidas. Al levantar las cargas de distancia se siente libre y su libertad le empuja a sobrepasar esas fronteras. Lo que le sucede también ha de suceder a los otros y espera lo mismo de ellos. Le irrita que en un jarrón de gres todo sean límites. De una casa le molestan las puertas cerradas. Ritos y ceremonias, todo lo que mantiene distancias, le amenaza y le resulta insoportable. Se intentará volver a llevar la masa fragmentada a esos recipientes preformados. Ella odia sus futuras prisiones que siempre le fueron cárceles. A la masa desnuda todo le parece la Bastilla”.

  54. Sobre las llamadas “masas de acoso”:

    “La masa de acoso se constituye teniendo como finalidad la consecución de una meta con toda rapidez. Le es conocida y está señalada con precisión; además se encuentra próxima. Sale a matar y sabe a quién quiere matar. Con una decisión sin parangón avanza hacia la meta; es imposible privarla de ella. Basta dar a conocer tal meta, basta comunicar quién debe morir, para que la masa se forme. La concentración para matar es de índole particular y no hay ninguna que la supere en intensidad. Cada cual quiere participar en ello, cada cual golpea. Para poder asestar su golpe cada cual se abre paso hasta las proximidades inmediatas de la víctima. Si no puede golpear, quiere ver cómo golpean los demás. Todos los brazos salen como de una y la misma criatura. Pero los brazos que golpean, tienen más valor y más peso. (…).

    Razón importante del rápido crecimiento de la masa de acoso es la ausencia de peligro de la empresa. No hay peligro pues la superioridad del lado de la masa es total. La víctima nada puede hacer. Huye o perece. No puede golpear, en su impotencia es tan sólo víctima. Pero también ha sido entregada a su perdición. Está destinada, nadie ha de temer sanción por su muerte. El asesinato permitido reemplaza a todos los asesinatos de los que uno debe abstenerse y por cuya ejecución han de temerse duras penas. Un asesinato sin riesgo, permitido, recomendado y compartido con muchos otros implica una sensación irresistible para la gran mayoría de los hombres”.

  55. ¡Maldita sea tu saña,
    qué gran crueldad has mostrado
    contra la triste de España!
    (Romancero)

    “Es difícil glosar lo separatista en cualquier época y sea cual fuere su identidad, pues como precisa engaño para desarrollarse, usa un lenguaje confuso, elíptico y de sentido doble. Trata de arrancar concesiones calculadas -rara vez se ofrece a los ojos en su faz entera- y cada guiñada de la navegación la traduce según método ambiguo, para que, sin que sirva de argumento contrario, tampoco descubra el puerto adonde se propone arribar. Por ello cada etapa se alude bajo tesis diferente. La cuestión es ir ganando terreno hasta conseguir el hecho consumado, la irreversibilidad”.

    Tomás Borrás. Ramiro Ledesma Ramos. Madrid: Editora Naciona, 1971, p. 562.

  56. Y por último (no sea Robby me mande al carajo), algo que les sonará:

    “Es sabido que quienes actúan bajo orden son capaces de perpetrar los actos más atroces. Cuando la fuente de la que emanan las órdenes se agota y se les obliga a volver la mirada sobre sus actos, ellos mismos no se reconocen. Dicen: eso no lo he hecho yo, y no siempre son conscientes de que están mintiendo. Cuando son confrontados con testigos y empiezan a titubear, añaden: yo no soy así, eso no puedo haberlo hecho yo. Buscan en sí mismos las huellas de sus actos y no logran encontraras. Es sorprendente ver lo intactos que han quedado. La vida que llevan más tarde es realmente otra y no está teñida en absoluto por esos actos. No se sienten culpables ni se arrepienten de nada. Sus actos no los han penetrado”.

  57. Colgué esto en un blog amigo y, si me lo permiten, lo traigo aquí también, me temo que más como autor y libro que figuran entre mis favoritos que por otra cosa:

    Pero cuando los alemanes cruzaron nuestra frontera para ocupar todo el país (…) únicamente nuestro abuelo fue a hacerles frente a los alemanes como hipnotizador, a detener los tanques que avanzaban con la fuerza del pensamiento (…) y con los ojos les infundía a los alemanes la idea, dad la vuelta y regresad… y de verdad, el primer tanque se detuvo, todo el ejército se quedó quieto, el abuelo tocó aquel tanque con los dedos y siguió emitiendo la misma idea… dad la vuelta y regresad, dad la vuelta y regresad, dad la vuelta… y después un teniente hizo una señal con un banderín y el tanque se puso en marcha, pero el abuelo no se movió y el tanque lo atropelló, le arrancó la cabeza, y no hubo nada que le cerrara el camino al ejército del Reich.

    (Bohumil Hrabal, Trenes Rigurosamente vigilados)

  58. La foto y el video del hombre de la bolsa frente al tanque – tanque que se para, que nunca arranca – de Tiananmen es un canto insuperable al valor y a la humanidad.

  59. holmesss |
    9 octubre, 2013 en 15:39

    La foto y el video del hombre de la bolsa frente al tanque – tanque que se para, que nunca arranca – de Tiananmen es un canto insuperable al valor y a la humanidad.
    _________

    10/10

  60. Tenía grabada la película “Lo imposible”.
    La acabo de intentar ver, finalmente hasta mi mujer le ha dado el “forward” y la hemos visto a saltos.

    Debe de ser tan mala como “Titanic” o más incluso. Pero lo que me importa señalar es que fue un éxito absoluto en taquilla y no he visto compendio mayor de moñerias, ñoñerías, sentimentalismo, música blanda y sobre todo hombres blanditos, amables y dulces pero a los que al final la vida les sonríe.
    Arrasó en las taquillas. Termómetro.

  61. Adapts, que no da puntada sin hilo. ¿A que quería echarle un capote al probe Montoro pero le ha salido al revés porque no lo puede remediar? Yo he visto hace poco Los últimos días y es de pena. Lo mismo que dice, que no cojea de la parte del cine sino de la del pensamiento. Ejem y cof, cof. O sea, el virus de la agorafobia. Tú te quieres meter pero es como ridículo y muy imposible. Todo para niños. ¿Por qué no harán nuestros infumables bodrios patrios de siempre? De todas formas he recordado otra española buenísima de hace no mucho, también con Coronado, que se sale, No habrá paz para los malvados. Donde digo buenísima e infumable quiero decir me gustó, no me gusto, etc.

  62. Señá Procu, yo a Montoro sólo quiero echarle la mano al cuello, bueno no, a los tobillos, para darle la vuelta, sacudirlo, recoger mi dinero del suelo y luego devolverle un diez por ciento en concepto de impuesto de solidaridad.

  63. Diezmo. De toda la vida.

    Menos mal que coincidimos en que el cine español es una mielda. Aunque coincidamos también con el tito Montoro.


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