Rebeldes o asesinos

camus¿Pero vivimos todavía en un mundo rebelde? ¿La rebelión no se ha convertido, por el contrario, en la coartada de nuevos tiranos? El “existimos” contenido en el movimiento de rebelión, ¿puede, sin escándalo o sin subterfugio, conciliarse con el asesinato? Al asignar a la opresión un límite más acá del cual comienza la dignidad común a todos los hombres, la rebelión definía un primer valor. Ponía en la primera fila de sus referencias una complicidad transparente de los hombres entre ellos, una contextura común, la solidaridad de la cadena, una comunicación de ser a ser que hace a los hombres semejantes y unidos. Así hacía dar un primer paso al espíritu en lucha con un mundo absurdo. Con este progreso hacía más angustioso todavía el problema que ahora debe resolver frente al asesinato. En efecto, al nivel de lo absurdo, el asesinato suscitaba solamente contradicciones lógicas; al nivel de la rebelión es desgarramiento. Pues se trata de decidir si es posible matar a quienquiera que sea cuya semejanza acabamos de reconocer y cuya identidad acabamos de consagrar. Apenas superada la sociedad, ¿hay que volverla a encontrar definitivamente justificando el acto que excluye de todo? Obligar a la soledad a quien acaba de saber que no está solo, ¿no es el crimen definitivo contra el hombre?

En lógica se debe responder que asesinato y rebelión son contradictorios. En efecto, si es asesinado un solo amo la rebelión, de cierta manera, no está ya autorizada a llamarse la comunidad de los hombres que constituía, no obstante, su justificación. Si este mundo no tiene un sentido superior, si el hombre no tiene sino al hombre como fiador, basta con que un hombre excluya a un solo ser de la sociedad de los vivos para que se excluya a sí mismo.

Albert Camus. El hombre rebelde.


  1. Supermacizo Savater:
    «En Youtube puede verse una breve filmación de Albert Camus en la que, con una sonrisa y aire de pillo, finge ante la cámara muletazos sin toro ni muleta. Es un espontáneo, el maletilla que aspira a la gloria. O que ya la conoce: “Comprendo aquí lo que se llama gloria: el derecho de amar sin medida” (Bodas)».

  2. Muy bien Perro, muy bien. Apurando los últimos cartuchos o como diría nuestra amiga Ga.cho tan onomatopéyica ella ; ra–ta ratatata y así.

    Me encanta el comienzo del ensayo:

    Qué es un hombre rebelde? Un hombre que dice no. Pero negar no es renunciar: es también un hombre que dice sí desde su primer movimiento. (…) El rebelde (es decir, el que se vuelve o revuelve contra algo) da media vuelta. Marchaba bajo el látigo del amo y he aquí que hace frente. Opone lo que es preferible a lo que no lo es..

    ****

    Ayer ya vi que tuvieron una tarde muy amena y yo me la perdí. ¡Me cachis!

  3. Buenos días, Procu. Pues para poner lo de chof chof chof.
    (Os encantó el chiste Wikinena, lo sé)

  4. Por cierto, cara de malote y vicio que tenía Camus. Y me encanta esa afoto. Vale ya no digo “me encanta”

  5. Mi querido Gengis. Vaya por delante mi mano tendida, mi petición humilde (dentro de lo que un ser como yo, sin duda poco dotado para la sutileza, puede entender como humildad) de que acepte mis disculpas y mi más sincero deseo de que permanezca usted en el blog hasta el último minuto, como los valientes. Si he decidido cerrarlo es, entre otras cosas, por mi incapacidad de oír, ver, callar y aprender —como siempre me ha aconsejado mi padre— en lugar de armar alboroto y encabronar. Se necesita un administrador neutral, o al menos cabal, y ese no soy yo. Que se vaya usted dando un portazo antes de que yo le dé la patada en el culo me deja con la pierna levantada y en equilibrio inestable.

    Me apenaría mucho que se hubiera usted realmente enfadado. O que creyera que no le prestamos atención o que le tomamos por el pito de un sereno. Yo suelo leer sus habitualmente oscuros comentarios con mucha atención, pese al esfuerzo que suele suponer descubrir adónde quiere llegar la mayoría de las veces.

    Reconozco que habría sido elegante por mi parte haber recibido con cierta impavidez sus acusaciones de idiocia por haber infringido horrible menosprecio al venerado Doctor de la Iglesia. Ya le digo que me falta humildad. Incluso podría haber admitido la humillación de que sometiera usted a examen riguroso mis carencias sobre el método filosófico y el canon científico. No hay duda de que soy el perfecto candidato a unas enormes orejas de burro pues, como viene siendo habitual, combino una vasta ignorancia con una manifiesta insolencia, aunque es cierto que trato de remediarla; la ignorancia.

    Dicho esto, reclamo mi derecho a hacerle unas pedorretas a Tomás. No sé por qué lo interpreta usted como una impugnación a la filosofía, al método científico o a la evolución del pensamiento occidental. Puede creer que lo hago desde un profundo desconocimiento, pero también pudiera ser que no haya entendido nada.

    No me interesan en absoluto las volutas del razonamiento ni las habilísimas pajas intelectuales del maestro. De eso disfruta usted como yo puedo disfrutar del sutil ingenio de los etimólogos que descubren la rueda en las bicicletas y las encíclicas. Y si alguien se burla, pongamos, de Petrarca, no se me ocurre acusarle de ignorancia, de impugnar la Literatura o de no entender la complejidad y trascendencia del soneto. A mí Tomás me molesta por casi todo, me admira el artificio pero me repugna el edificio.

    Como le dije ayer, entiendo que, quizá, la cada vez más amarga práctica de un oficio crepuscular (y no me refería a la filosofía, sino a su docencia) le ponga a la defensiva contra el mundo en general y contra los graciosillos en particular. Yo también sufro mucho. Pero hay que tomárselo todo con cierto espíritu sportivo. Si en lugar de creer que dedica sus esfuerzos al meollo mismo de lo que nos hace humanos pensara que lo suyo es otra rama del entretenimiento, podría vivir estos momentos con más reláx.

    Por lo demás, confío en que su largamente demostrado buen humor le haga entender esto como lo que es, una petición de disculpas y la constatación de que, puesto que soy así a propósito, volveré a las andadas.

    Le ruego que acepte mis disculpas. Piense que, en apenas unos días, le dejaré de molestar.

  6. ¡Anda! El Tommaso D’Aquino qué sinvergüezna. Siglos después y molestando.

    (Esto, perdón. Era un opinar de nada por liberar tensiones)

  7. Mariconadas. Tú te metes con Hammet, yo te envío a mis padrinos. Que dices que la poesía de Poe es floja, te enveno al perro. Que, bajo tu modesta opinión, las Veladas de Dikanka no valen nada, te corto el cable del freno de la Scoopy.

  8. Sigo a vueltas con la alta cultura. Ayer estuve viendo la expo de Pissarro en Caixaforum. Me hice acompañar, como don Hilarión, por una rubia y una morena colgadas del brazo. Las nenas estaban muy ricas pero, ay, cual Perroantonio, gustaron de cargarse mil años de alta cultura de un plumazo. “A mí los impresionistas me cargan”, aseveró la rubia. “Barceló es un bluff”, denunció la morena. Por el tono general de sus comentarios no parecían destilar un gran conocimiento del arte, si bien su asertividad era pareja a lo buenas que estaban. Una pena, o guapas o tontas, seguimos con el mismo dilema, si bien ya hace tiempo que me decanté por la primera de las opciones.

  9. Que quiero… que a mi amigo Félix se le ha muerto su padre…y quisiera aprovechar que estoy en televisión para decirle…pues eso, ¡ENHORABUENA…!

    (viendo por la reacción de los presentes que algo no va bien)

    …O lo que se venga a decir en estos casos.

    (Perico Fernández, campeón del mundo de boxeo, citado por Octavio Gómez Millán)

  10. ESTILIZANDO EL POST

    Mariconadas. Tú te metes con Hammet, yo te envío a mis padrinos. Que dices que la poesía de Poe es floja, te enveno al perro. Que, bajo tu modesta opinión, las Veladas de Dikanka no valen nada, te corto el cable del freno de la Scoopy. Y asín.

  11. Querido marqués, dos puntos.

    Usted que tiene tanto mundo, ¿se cree que la tias buenorras andan por la expos fingiendo un saber, colgadas de brazo y además entendiendo?

    jajajajajajajaj. Van a mirar los precios y no del arte.

  12. No sé a qué viene lo de Gengis, pero si está relacionado con mi exabrupto de anoche le pido disculpas. No iba tanto contra él como contra la hembra de ojos verdes que osó interrumpir mi lectura en el bar, que me obligó a escucharla durante horas sobre filosofía y su puta madre y que se cabreó de lo lindo cuando le hice unas apostillas. Tengo experiencias terroríficas con las filósofas.

  13. O guapas o listas, ¿no, Marqués? A mí ya me la suda. Me bastaría con que fueran dóciles o estuvieran, al menos, cuerdas. Cuerdas, no curdas.

  14. Indefectiblemente las que son guapas y listas, no está cuerdas, y claro es que son las mas peligrosas. Una fórmula explosiva que yo he padecido, y quizás no sea el único, es pibón, lista, cariñosa y bipolar. Toma del frasco, Carrasco.

  15. Querido Perro, por supuesto que acepto sus disculpas, como espero que usted haga lo mismo con aquello que en mis comentarios, de ayer o de cualquier otro día, pudiera parecerle ofensivo. Para que sepa usted a qué atenerse cuando crea que no lo respeto, le recuerdo que lo tengo por uno de los tertulianos más brillantes que he conocido desde que entré en el blog de AE.

    Sin embargo, dicho esto, tengo que mostrar mi desacuerdo completo con lo que dice a continuación. Lo último que necesita un blog es un dueño circunspecto y templado. A un blog venimos a estar en contra, y es deber del dueño dar motivos para ello. Con su temperamento fuerte, su inteligencia corrosiva y su humor endiablado, usted ha cumplido de un modo sobresaliente.

    Por ello, pongo en el lado de sus aciertos que tratara a Santo Tomás de gilipollas: si no lo hubiera hecho, no habría tenido yo la ocasión de discutir. No fue, pues, esa “desconsideración” al monje, o a la filosofía, o a qué sé yo, lo que me puso en el trance de querer irme de aquí, sino su consejo, ya casi al final, de que aguantara las bromas como usted aguanta a los escolásticos. Me dio por entenderlo, no sé si bien o mal, como una muestra de hartazgo no tanto de los escolásticos de verdad como de mis comentarios, y actúe en consecuencia.

    Tampoco hay que atribuir mi actitud a una supuesta conciencia mía de que se acaba la enseñanza de la filosofía. En primer lugar, no haga mucho caso a todos ésos que andan quejándose de que con la LOMCE va a ocurrir tal cosa: exageran. En segundo, siempre he pensado, al menos desde antes de que me hiciera profesor de filosofía de enseñanza media, que la existencia de esa materia en ese nivel de estudios es un disparate, dada la completa incapacidad de los alumnos de entender algo que apenas entendemos los profesores. ¿Por qué opté entonces por ese trabajo? Algunas confesiones que he hecho de vez en cuando sobre mí ayudarán a entender que no me planteara muchos problemas anímicos ganar el sueldo con una labor que, si bien es inútil, no es ilegal. Y, en tercer lugar, no podría afectarme de un modo directo y palpable la pérdida de un trabajo del que fui jubilado hace treinta años. Nunca me quejaré de la enfermedad que me ha permitido cumplir desde muy pronto mi verdadera vocación, la de pensionista, y dedicar mi vida, sin un solo momento de desánimo, a un ocio atento.

    Nunca he tenido la impresión de dedicarme a cosas tan estupendas como ésa que nos haría verdaderamente humanos; cedo gustosamente ese lenguaje a los sindicalistas de la filosofía que advierten del fin de la civilización, y del sistema solar, si se perdieran horas de docencia . Pero tampoco quiero regodearme en el cinismo de afirmar -anoche lo hice- que lo mío es una distracción. Esa forma de hablar no hace justicia a la seriedad con la que me divierto.

    Un fuerte abrazo.

  16. Un abrazo, Gengis. Espero que siga con nosotros en ÇhøpSuëy, empiezo a sentirme obligado de llevar a portada a Tomás de Aquino.

  17. Siempre leo los posts de Gengis con esa admiración y respeto con que uno sólo se asoma a lo que le resulta por completo ininteligible o absolutamente obvio.

  18. Somos los irreductibles. Cayeron tantos por el camino… Me voy a tatuar un traztor en las nalgas como forma de perpetuar la hazaña. Tatuémonos todos un traztor en las nalgas. Tare, deja que te tatúe un traztor en las nalgas.

  19. Pedro Antonio, en Chotsueld ¿se permitirán comentarios sobre la excitación intelectual producida por el tañido del trombón que se erigió sonido puro cuando John Melville salió al escenario del Cat Arena en el festival Hondontown ’78 y que sólo unos pocos elegidos pueden ver en Blue Rat editado por una discográfica menorquina muy selecta? Para abrirle las puertas a Pirate, digo.

  20. Gracias a la invitación del Perro a seguir en el blog puedo evitar la descortesía que hubiera supuesto no responder a Pirata, aunque sólo sea para mostrarle mi gratitud por haberme informado de una función de la parodia desconocida por mí: la de poner el guante al revés y ver qué pasa. Siempre creí que su objeto era el de joder. También le agradezco que me aclarase que con esa mofa no pretendía atenerse a lo que ella cree que digo, por lo que quedaría libre del cargo de no distinguir entre lo que yo escribo y ella glosa con alegría. Es verdad que lo pensé, quizá por su idea de que yo había hablado sobre la degradación de la experiencia en el tiempo, algo cuyo significado en el contexto de esta conversación no se me alcanza.

    Pero vayamos a lo que importa, Pirata. Si usted dedicara a comprender lo que se le dice el mismo empeño que pone en ridiculizarlo, se hubiera dado cuenta, primero, de que yo no me saqué de la manga sobre la marcha -¡contra!- eso de la rehabilitación de la mirada, sino que aparecía en mi primera intervención, y además explicado, a saber, como la transformación del tiempo en postal; y, segundo, de que esa fórmula se ajusta mejor a la apología de la ruina que empapa sus elogios de lo viejo pringados de esteticismo que su creencia, alimentada a saber por qué ensoñaciones, de que las cosas no han cambiado en Nápoles desde hace siglos.

    No cometeré el error de recordarle que, si esa ciudad se caracteriza por algo, es por el exceso de construcción y destrucción, no sólo en su periferia (con ese mogollón de autopistas voladas y barrios construidos sobre lo que fueron laderas ajardinadas) sino en el cogollo supuestamente auténtico y virgen, donde lo que uno encuentra es una orgía de sucesivas rehabitaciones de lo que a su vez -pienso en el Nápoles barroco- se edificó sin ningún miramiento con el pasado. Obras es lo que uno se encuentra por todas partes, incluso para ver el Nápoles antiguo e incontaminado, como sucede en la catedral.

    Decía que no quería caer en ese error porque ya me imagino que a todos estos detalles materiales usted opondrá la continuidad secular de una vitalidad que es la envidia de todos. La verdad es que ignoro en qué puede consistir una cosa tan imprecisa como la vitalidad de las cosas, y más aún la de las ciudades; pero sospecho que, si le provoca a usted un estado de arrobo, tendrá mucho que ver con las alegres voces de los vendedores ambulantes y demás sonidos ancestrales, todo pura artesanía y humanidad. Vamos, que no la veo a usted metiendo ahí la vitalidad rodada de la M-30.

  21. Un tal Gómez | 7 noviembre, 2013 en 20:38
    Siempre leo los posts de Gengis con esa admiración y respeto con que uno sólo se asoma a lo que le resulta por completo ininteligible o absolutamente obvio.

    Menos mal que no son las dos cosas a la vez.

  22. Camus es una figura muy atractiva: para colmo es fotogénico.
    Gran artículo de Savater ( gracias Proc), me ha parecido más apasionado que nunca, y brillante como siempre. La entrada elegida por Perrokant me ha confirmado, sin embargo, mi tesis de que Camus es un sabio que no escribe muy bien. Algo parecido pasa con Freud. Al menos a mí me cuesta leerle, salvo con El primer hombre. En el caso de Bodas, tenía comprobado que la culpa era del traductor, absolutamente impeorable.

  23. Jo, Perroantonio y Gengis se han dicho cosas bonitas, se han enviado abrazos por los aires y se han tatuado en los mutuos glúteos sendos ciclomotores, sumas y encíclicas. Aunque veo que Gengis sigue repartiendo sendos, también se podrían sacar unos alimentos con de beber ello.
    ***
    Portada tomista, no lo he querido yo ni mencionar. Como robarle el chupachús a un niño, Perro, haga el favor.

  24. Holmesss, releí hace no mucho El malestar en la cultura, así que lo tengo fresco, y no me parece que Freud escriba mal (su traducción española en Alianza), al contrario.

  25. Miren, que yo disimulo muy bien que me entero de todo pero lo de ÇhøpSuëy aun no sé. Y mas nerviosa me pone que Satur tenga querencias por tatuar traztores. No sé, le dije en un privado que se me antojaba un camionero tatuado. A ver… qué parte no entendió

  26. ¿En ChofchofSuey se podrán pinchar canciones?
    Por si acaso, dejo esta que creo que le gustará a Rock&Bolescu

  27. Recién leo en diagonal, Gengis, por falta de concentración que no de interés (fíjese como su lenguaje barroco, o barocchetto, termina permeándonos, quién sabe si para bien o para qué) y sólo le apuntaré un error de bulto (hermenéutico, que usted diría). Jamás vi en Nápoles el encanto de las lavanderas o el de las pastoras de gansos, ni las alegres voces de los aguadores ni el tintineo del manojo de los serenos, cosas que conozco más bien por las memorias cervantinas de Tomás Rodaja. Mi devoción por la Garbatella, Tetuán de las Victorias o el Pâquis tienen que ver con otras querencias, bastante poco literarias, por los viejos obreros de los abruzzos, los emigrantes dominicanos y las putas senegalesas, respectivamente. Pero no nos esforcemos más, que la cosa no da para tanto.

  28. Que dé un paso adelante, y luego lo explique, el que haya entendido que el asesinato es una contradicción al nivel de lo absurdo, y, al de la rebelión, un desgarramiento; que ya me encargo yo de explicar de qué modo, al asignar a la opresión un límite más acá del cual comienza la dignidad común a todos los hombres, la rebelión afirma la unidad de los hombres. Muy sencillo: colocándose Camus al nivel de la redundancia.

    Y luego hablan de Santo Tomás.

  29. Algún día tendremos que ponernos de acuerdo sobre qué entendemos por ‘entender’. A mí, el texto de Camus me parece ininteligible.

  30. Pienso que es natural que al que no quiera estudiar le atraiga la filosofía vivida. Usted no se preocupe de nada y haga lo que tenga que hacer: que, sin darse cuenta, está haciendo filosofía. Pero igual podría pensar, como lo hice durante mucho tiempo, que la verdadera filosofía es la que surge -como quien dice: por desbordamiento- de una vida poderosa a la vez que sensible, tan intensa como compleja. Me lo tengo que pensar.

  31. Pirata, yo sólo llamo hermenéuticos a los errores de bulto que son de naturaleza hermenéutica.

  32. Se atreven a pedir a la filosofía lo que no se les pasa por la cabeza pedir a otras disciplinas. Ninguno prueba a vivir trigonométricamente,.

  33. A lo que hubiera respondido yo hace años que en esa petición no hay falta de respeto; todo lo contrario, la seguridad de que la de filósofo es la condición más difícil de alcanzar, a la vez que la más deseable, porque pone en juego todo nuestro ser. Sólo es filosofía -hubiera rematado- la que se hace a la intemperie.

  34. Oiga Gengis, la condición más deseable de alcanzar para mí es la de rentista. Que por cierto lo fueron la mayoría de filósofos. Yo creo que un filósofo lo es por su condición de rentista, que se puede pasar la vida filosofando.
    Un filósofo que no pueda vivir de renta, primera, no es un filósofo y segunda, que si insiste en ello no es más que un pringao.
    Y ya.
    Lo que Camús quiere decir es que, no está bien matar a un Headhunter, porque entonces dejas de ser víctima para convertirte en verdugo. Por mucho gustirrinín que dé eso de coger una recortada y empezar a volar cabezas a todos los headhunters treintañeros que tanto mal están haciendo a nuestra soiedad, que eso no está bien, que ese no es el camino. Que la rebelión debe ser otra, que matarlos no. Eso es lo que dice Camús, que mi hermana que sabe francés (el idioma), pronuncia tan bien y tan bonito.
    Buenos días.
    (Hale, Robby, ahora cambias la entrada y dejas este maravilloso texto en la ignominia)

  35. DAMOCLES

    Colaborando como lector editorial, en una ocasión me quejé a mi jefa de que, por alguna arcana razón, siempre me tocaban los originales más “gordos”, lo cual, como es lógico, redundaba en la cantidad de manuscritos que podía leer (trabajábamos “a peso”) y, por ende, también en mis ingresos mensuales.

    Ella me respondió con una hermosa cita de Camus: “Nunca bailó Damocles mejor que bajo la espada”.

    Y tenían razón, tanto Camus como mi jefa. Probablemente el problema radicara en que Damocles nunca hubo de leerse en tres mañanas una novela de cuatrocientas páginas, redactada a un espacio, sobre la crisis de los cuarenta de un profesor de Antropología de la facultad.

  36. Gracias por preguntar metomentodo Procu fijona (espera que pongo moti) 😀

    Muy bien. Ya tengo otro. Desatada me hallo. Pero aquí venimos a discutir de la decadencia de las calles de Nápoles y de Tomasino.

    No quiera distraer

  37. Tareixa, me alegro mucho: vamos fenomenal (¡que en la vida me he visto en otra igual, vamos!).

    Nápoles no lo conozco, solo de leídas (¡como casi todo, vamos!).
    Hay un artículo de Félix de Azúa muy divertido sobre Nápoles, con el que luego hizo un capítulo en La invención de Caín (Alfaguara, 1999). Empieza citando «Nápoles es la única ciudad oriental que carece de barrio europeo», para señalar enseguida que cuando se acuñó aún no se había inventado el motorino («o por decirlo en correcto italiano, el scooter», observa), y que desde entonces la enorme capital del sur se ha desplazado hacia oriente mucho más. Inolvidables sus centauros, es decir, los jinetes del motorino. (Así los llama, Holmesss-Quirón).

  38. Nápoles es el caos.

    Asistí allí a una escena impagable, una bronca monumental que le soltó un motorista a un policía, que a su vez le respondía con el mismo tono y las mismas gesticulaciones exageradas.

    Yo soy más contenido; una vez un guardia me reñía mientras empezaba a escribir la multa, y me puse firme: o me riñe o me denuncia, las dos cosas no se las aguanto.

  39. “Me rebelo, luego somos”, cita Savater a Camus, y lo explica de un modo sucinto y perfecto. “El ser humano -aclara- se rebela y al hacerlo descubre la humanidad que le vincula a los demás.”

    Parece ser que ese salto olímpico del yo al nosotros lo justifica Camus haciéndonos ver cómo, al asignar a la opresión un límite más acá del cual comienza la dignidad común a todos los hombres, la rebelión afirma la unidad de los hombres.

    Pero este argumento cae en la siguiente petición de principio: la rebelión afirma la conciencia de la comunidad de los hombres porque la rebelión se hace desde la conciencia de la comunidad del los hombres (admitido que actuar desde la conciencia de la comunidad de los hombres implica afirmación de la comunidad de los hombres).

    Además, nos quedamos sin saber por qué Camus cree que, cuando un individuo se revela, lo hace desde la conciencia de la comunidad de los hombres, y no simplemente porque algo le disgusta.

    En fin, como diría el clásico.

  40. “El hombre se encuentra ante lo irracional. Siente en sí mismo su deseo de felicidad y de razón. El absurdo nace de esa confrontación entre la llamada humana y el silencio sin razones del mundo”. Hasta aquí Camus.

    Y a partir de aquí Savater, de nuevo impecable: “El absurdo no es el sinsentido del mundo, sino la falta de sentido en un mundo que nosotros –los inventores y huérfanos del sentido- reclamamos que lo tenga […]. El absurdo no es un dato elemental sino un divorcio: la demanda de los hombres y la callada por respuesta del universo, un amor imposible.

    Añado a pie de página que son tan distintos esos dos absurdos, que el segundo -querer ser felices en un mundo en el que eso no es posible- puede darse también aunque ese mundo goce, o puede que porque goce, de la más firme de las coherencias, la propia de un mal sin resquicio.

  41. Leí algunas cosas de Camus con mucho devoción, en especial su Calígula, aunque no sé si lo entendí muy bien porque me identifiqué con el emperador.

  42. Gengis, si hiciera o hiciese clic en el enlace El hombre rebelde, que gentilmente puse en la entrada, accedería al PDF completo de El hombre rebelde, en donde es posible que pudiera satisfacer algunas de las dudas provocadas por mi minúscula selección texticular.

  43. Caramba Perroantuan, en el enlace que ha puesto se aprecia el tacto y aroma que tanto gusta a Proc.

  44. Llevado por mi insuperable tendencia a la síntesis, déjenme proponer a Perroantuan y a Gengiskant que las ideas de Camus son sugestivas, pero las expresa mucho peor que Savater.

  45. Perroantuan | 8 noviembre, 2013 en 16:46
    El enlace está puesto desde el primer momento, Holmess. Quizá por eso huele a rancio.

    Corrijo, el enlace que en su momento había puesto Perroantuan y no había sido adecuadamente aprovechado

  46. Es que Savater es mucho Camus. Y como a él, le ignoran las autoridades culturales de este mísero país de analfabetos funcionales y cobardes, prefiriendo premiar y homenajear al primer caravaina que asoma por el horizonte, o al último cataplasma que se acerca a la tumba sin haber aportado a la humanidad más que la elegancia de no haber dicho nada molesto en toda su puta vida.

  47. Hablando de recomendaciones, Les Thibault, de Roger Martin du Gard, que Antonio Escohotado reivindicaba el otro día en una entrevista como una de las mejores novelas que ha leído en su vida, me la bebí yo en una colección de los Nobel de Literatura que le compró mi padre a un viajante de Plaza & Janés, y recuerdo que la recomendé mucho a los compis del colegio.

  48. Gracias, Perro, por la indicación. Creo que entendí bien a Camus idenficándome con Calígula, del que recuerdo la desesperación que le provocaba su incapacidad de adueñarse de la luna. Ay, el muro infranqueable de la realidad, que no te permite cambiar una mísera ley de la naturaleza.

  49. • Perroantuan | 8 noviembre, 2013 en 16:54
    Es que Savater es mucho Camus. Y como a él, le ignoran las autoridades culturales de este mísero país de analfabetos funcionales y cobardes, prefiriendo premiar y homenajear al primer caravaina que asoma por el horizonte, o al último cataplasma que se acerca a la tumba sin haber aportado a la humanidad más que la elegancia de no haber dicho nada molesto en toda su puta vida.

    • Perroantuan | 8 noviembre, 2013 en 16:56
    ¡Joder, qué a gusto me he quedado!

    ***
    ¡Y YOO !

  50. Juli0 | 8 noviembre, 2013 en 17:57

    Hablando de recomendaciones, Les Thibault, de Roger Martin du Gard, que Antonio Escohotado reivindicaba el otro día en una entrevista como una de las mejores novelas que ha leído en su vida, me la bebí yo en una colección de los Nobel de Literatura que le compró mi padre a un viajante de Plaza & Janés, y recuerdo que la recomendé mucho a los compis del colegio.

    ****
    Juli0, la alusión final a los compis del colegio me deja suspensa. ¿Es que sí o es que no?

  51. holmesss | 8 noviembre, 2013 en 16:42
    Caramba Perroantuan, en el enlace que ha puesto se aprecia el tacto y aroma que tanto gusta a Proc.
    ***
    Yo tampoco había pinchado en el enlace, y no estoy segura de por qué lo dice Holmesss, pero da la casualidad de que he estado rebuscando para encontrar un libro en casa, y es uno de los Losada que me quedan (quedaban). Los más renegridos de las baldas, todos parece que acabo de salvarlos de una hoguera en la que ya llevaban un ratito. ¡Si solo tienen treinta o treinta y cinco años!

  52. Gacho, estoy totalmente de acuerdo con lo primero que me ha dicho usted. Siempre lo he pensado. De hecho, la primera señal de que lo mío era la filosofía la di cuando pregunté en una sesión de orientación universitaria dónde se hacía uno rentista.

    En cuanto a lo que quiere decir Camus, no me parece suficiente motivo para pasar a la historia haber mantenido que, cuando asesinas a tu opresor, “dejas de ser víctima para convertirte en verdugo”. Y encima ni es verdad (puedes convertirte en verdugo y no por eso dejas de ser víctima) ni demuestra (no ofrece siquiera algo remotamente relacionado con la demostración) por qué ser un verdugo es pecado. O me lo explican mejor o sigo asesinando.

  53. Gengis Kant | 8 noviembre, 2013 en 20:13 «O me lo explican mejor o sigo asesinando».
    ***
    Ah, nononó, ¡Gengis, quieeetorl!
    a) «ni es verdad (puedes convertirte en verdugo y no por eso dejas de ser víctima)»
    Es verdad en la interpretación (no explícita, n hace falta), por la que no se es víctima y verdugo del mismo objeto o al mismo tiempo.
    b) «ni demuestra (no ofrece siquiera algo remotamente relacionado con la demostración) por qué ser un verdugo es pecado».
    ¿Porque rompe «la comunicación de ser a ser», etc., creando el otro de la exclusión, etc., que pone en peligro la noción de ‘humano’, punto de partida y fundamento de la resistencia ante el absurdo o eso?

    Lo he intentado, pero a esto en las tascas de mi barrio le llaman logomaquia.

  54. ¡Es que SÍ, Doña Procuración! Entre los compas del Colegio San Francisco de Sales de Córdoba, en el que estuve como interno, sólo nos recomendabamos lo que nos gustaba. Y lo mismo hacían los curillas que nos pastoreaban. Lo malo es que entre esas devociones algunos de aquellos curas nos colaron el marxismo a los menos avisados. A algunos se nos curó leyendo; otros, pobreticos, siguen pillados desde entonces.

  55. El marxismo nos llegó a los cristianos como los parches de nicotina le llegaron al winston (¿el winston a los parches de nicotina?), o como la heroína a los viejos morfinómanos.
    Y ahora me ponga un disquito para que pueda perdonarle que me llame Procuración.

  56. “Pillados”, como alguno que yo me sé que está de asesor de consejera de la Junta de Andalucía con sueldo bastante sustancioso, todo hay que decirlo.

  57. A la vuelta de la compra semanal, que me cierran el Corte Anglosajón, Doña Procura… jejeje

    La cual, por cierto, desde hace dos viernes, hago sin detenerme en la sección de chocolates y otras golosinas azucaradas y sin cargar más de dos botellas en la de vinos. Mardito sea er Marqués de Cubaslibres…

  58. En el doodle de Google de hoy solo veo jerséis viejos y radiografías de pelvis. Me resulto deprimente.

  59. Gengis, que yo no he dicho que esté de acuerdo con lo que dice Camús. Pero es que tú has dicho que no entendías ese escrito de C<mus, y yo, en mi infinita humildad, quise dar mi interpretación. Claro que una víctima puede convertirse en verdugo y no por eso dejar de ser una víctima. Es más, puede incluso que sea doblemente víctima, porque (tener que) matar a alguien pues no es como diría yo, una posición cómoda en la vida. Cuando alguien mata a alguien pues hombre, todo en orden como que no lo tiene.
    Pero no hablemos de pecado Gengis, porque entonces nos tocará definir el concepto (esto era típico de nuestro profesor de filosofía de COU: todo había que definirlo) y podemos liarnos entre todos durante meses, para hablar del pecado; y le recuerdo que el rajao de Perro cierra esto en 3 días.
    Entonces, ¿tiene usted idea de cómo lo está pasando la peña en estos momentos? Estoy segura de que sí. Tiene que tener casos cercanos. Entonces, en una situación tan dramática como la actual, en la que personas como yo encima tenemos que oirnos o directamente o percibir así de un modo tangencial (aunque también es cierto que a bastantes se les ha ido cerando la boca ante la evidencia, algunas veces en sus propias pieles) que quien está sin trabajo, o en definitiva sin ingresos es culpa suya, pues hombre, encontrarnos un texto en el que se nos dice que no matemos a nadie, lo mismo le viene bien a la sociedad. Matar es un acto muy violento y además es definitivo.
    Esta mañana le comentaba a una amiga, que yo me había levantado pensando en las guerras, y en que todas, todas, todas las guerras se desencadenan por crisis económicas. Todas. Luego ya viene la tontería esa de los bandos, pero la esencia de una guerra es la economía, y su detonante, que se pierda el quilibrio social. Pues bien, eso está pasando.
    Y también le decía a mi amiga, que con esta mierda de 20 años atrás de televisión que llevamos, con esta cultura de la insolidaridad (porque los anuncitos de compra un boli para un crio, no son más que marketing y pecata minuta), del cotilleo, de centrar la atención en las vidas sexuales del prójimo, del chantaje, de la amenaza, del ridiculizar al compañero, del hacer lo menos posible y siempre a ser posible a costa de los demás, de las falsas alianzas, del todo vale con tal de quedar de tio listo, de la pérdida desmesurada de la capaciddad de raciocinio no ya como placer sino incluso como necesidad vital del ser humano… Pues imagínese todo eso metido en la coctelera de una guerra.
    Así es que cualquier textillo que me llegue -que nos llegue en general- (¿viste Gómez?), contra el asesinato, quizá en estos momentos es más que recomendable.

    Vaya, creo que me he excedido, pero es que estoy muyyyyyyyyy. muyyyyyyyyyyy preocupada. Y no solo por mi, que tengo familia de inteligentes, artistas y genes de supervivientes, sino por la que se puede liar.

  60. De entre lo último que he oído, lo que más me ha gustado ha sido esta preciosidad pop de los londinenses The Field Mice, un grupo de corta vida que yo no conocía, aunque es probable que el añorado Weininger Z los trajera a alguno de los anteriores Nickjournal.

    Se la dedico, Procu, como reparación. 🙂

  61. 1.

    – Gengis: Puedes convertirte en verdugo y no por eso dejas de ser víctima.

    – Procu: Es verdad [que no puedes] en la interpretación (no explícita, ni hace falta), por la que no se es víctima y verdugo del mismo objeto o al mismo tiempo.

    – G: Primero, se puede ser víctima y verdugo al mismo tiempo si el objeto es distinto. Segundo, también se puede ser ambas cosas a la vez aunque el objeto sea el mismo, siempre que por ‘el mismo objeto’ entendamos la misma clase de objeto, y no el mismo objeto individual. Uno puede robar y ser robado al mismo tiempo si el dinero es el mismo, pero uno puede estar robando en el banco unos billetes al mismo tiempo que le están robando en casa otros billetes. Y, tercero, la cláusula ‘del mismo objeto y al mismo tiempo’ se la ha añdido usted generosamente a la idea de Camus.

    2.

    – G: No da la mínima demostración de por qué ser un verdugo es pecado.

    – P: ¿Porque rompe «la comunicación de ser a ser», etc., creando el otro de la exclusión, etc., que pone en peligro la noción de ‘humano’, punto de partida y fundamento de la resistencia ante el absurdo o eso?

    – G: Sí, lo digo por todo ese cúmulo de afirmaciones vagas y gratuitas.

    Por último, estimada Procu, le agradezco que se lo haya pensado antes de calificar de logomaquia mi comentario.

  62. – Gacho: Gengis, que yo no he dicho que esté de acuerdo con lo que dice Camús. Pero es que tú has dicho que no entendías ese escrito de Camus, y yo, en mi infinita humildad, quise dar mi interpretación.

    – Gengis Kant: No he dicho que estés de acuerdo con lo que afirma Camus; lo que he dicho es que no estoy de acuerdo con tu interpretación de Camus.

    G: Entonces, ¿tiene usted idea de cómo lo está pasando la peña en estos momentos?

    – GK: Sí.

  63. Gengis, dos no logomaquian si uno no quiere. En las tascas de mi barrio seríamos juzgados ambos sin piedad.
    La interpretación que dice que yo añado (excepto distinguir la clase del elemento, lo demás estaba en mi frase) la permite la lengua, al igual que y creo que la petición de principio de la que acusaba a Camus (el diccionario es circular) así como la vaguedad están en ella: son sus propiedades, y son en ella defecto (confusión) y también virtud (flexibilidad).

  64. Perdonado-casi-prácticamente, Juli0. Es una canción muy bonita, y además se da el caso de que me hallaba yo pensando en un poema de Robert Burns (el dibujante de Perro, no: el mundo es un pañuelo), «De ratones y hombres» (la novela de Steinbeck y una peli luego), pero como no le han puesto musiquilla, le dedico esta escocesada, que también es de un poema de Burns.

  65. Que gran vino es el COMENGE, tanto el soberbio Don Comenge como el crianza. Muy ajustado de precio, compila todas las excelencias del arenoso Duero. Hace unos años una benemérita persona me vendió un lote de vino de la citada Ribera a precio de saldo. Entre lo que entonces conocí casi a ciegas estaba un primigenio Comenge que ya entonces me deslumbró. Hoy es soberbia realidad. Gracias España.

  66. Otro estilo de ser un Burns, sí. Y a lo mejor su Burns en el test de Rorschach respondía a todo que mariposas. Que la mente es un misterio.

  67. Y a propósito, Bolaño. No sé qué pensará usted, pero a mí el artículo que enlazaba me ha parecido de un moralismo insufrible. Fíjese qué último párrafo:
    «Hoy hubiera sido un buen día, por ejemplo, para celebrar el aniversario del descubrimiento de los rayos X, y no recordar exámenes psicológicos con nula validez científica, por muy famosos que sean. En mi opinión, los doodle de Google deberían mejorar mucho su elección, para no caer en temas relacionados con la pseudociencia, debido a que los propios doodle son ampliamente difundidos entre la sociedad».

    Lo que nos faltaba.

  68. – Gacho: Lo que Camús quiere decir es que, no está bien matar a un Headhunter, porque entonces dejas de ser víctima para convertirte en verdugo.

    – Gengis Kant: No es verdad (puedes convertirte en verdugo y no por eso dejas de ser víctima).

    – Procu: Es verdad en la interpretación (no explícita, ni hace falta), por la que no se es víctima y verdugo del mismo objeto o al mismo tiempo.

    – GK: La cláusula ‘del mismo objeto y al mismo tiempo’ se la ha añdido usted generosamente a la idea de Camus.

    – P: La interpretación que dice que yo añado (excepto distinguir la clase del elemento, lo demás estaba en mi frase) la permite la lengua.

    – GK: Dado que la lengua también permite no añadir esa interpretación a la frase de Gacho, no debe ser usada si no la usado ella. Si estuviera permitido eso, cuántas cosas podríamos hacerle decir a cualquiera por el simple hecho de que no contradicen lo que ha sostenido. Tiene que decirlo él.

  69. Gengis, como dice Holmesss: ntsch, ntsch.
    Estaba tanto su interpretación como la mía, y cada uno ha elegido una. Como en lo de que “tengo un amigo con un ojo de cristal que se llama Luis”, quien pregunta “¿y cómo se llama el otro ojo?” elige una de las dos interpretaciones que la frase le permite.

    ***
    Juli0, de esa campaña de la IIGM en Inglaterra habla mucho Marías en la trilogía que ahora no me acuerdo. Qué canciones, qué Beth Rowley, ahora sí que sí que sí que casi casi le perdono igual.

  70. Quizá debería avergonzarme algún día de aplicar arañazos insignificantes a lo que ha sido escrito con un espíritu intenso, heroico, santo, no importa que se note en él un cierto descuido por el detalle; pero por ahora no me importa mucho seguir oponiendo mis naderías microscópicas a lo que, por mucho que abulte, no significa nada.

  71. Cuando leo Burns se me aparece Homer.

    He cruzado toda Cataluña del Sur y Murcia: no rastro de Adapts, debe estar en Galicia.

  72. Procu, el chiste es posible porque la oración tiene dos significados; pero en ese ‘dejas de ser víctima para convertirte en verdugo’ de Gacho no hay dos significados sino la imprecisión propia, y natural, de toda fórmula genérica.

    Por ejemplo, ‘matrimonio civil’ no es en la legislación española una expresión polisémica, por más que haya varias clases de matrimonio civil: la del contraído por parejas cuyos miembros tienen el deber de ir vestidos de azul, por otras uno de cuyos miembros no tiene ese deber y por aquéllas en las que ninguno de los dos lo tiene.

    Si Gacho afirmara que no quiere casarse porque ella sólo lo hará si puede ir de malva, yo le diría que ésa no es razón para no casarse porque no sólo se le ofrece la primera opción de las tres. Es usted quien añadiría, si no le importa seguir mi ficción, que no podría ir a la boda así en el caso de que sólo se le ofreciera la primera de ellas. Lo cierto -irrumpiría yo- es que se le han ofrecido las tres.

    ‘Dejas de ser víctima para convertirte en verdugo’ es una fórmula a la que le falta precisar si se está pensando en el mismo objeto, o en el mismo tiempo. Esa generalidad es la que permite optar por la idea de que el cambio de papel tenga que ver con un (tipo de) objeto distinto, o que tenga lugar en momentos distintos en el caso de que el objeto sea (en concreto) el mismo. Pero, si se puede optar por ello, la fórmula de Gacho no es cierta, y no tiene razón para no casarse.

  73. Fin del lapáctico por hoy. Y por mañana. Y por todos los días de la semana.
    Gute Nacht.

  74. (Me deja más tranquila Gengis, ahora que tengo sus bendiciones, me casaré antes de que finalice el año.
    Pero de rojo, si no le importa)

  75. Cómo se me va a pasar por alto la importancia de que un escritor tan relevante como Camus dijera en público, en plena gloria de la cosa revolucionaria, que la revolución tiene el inconveniente que él dijo que tiene. Pero esa importancia no tiene nada que ver con valor de la argumentación a favor de eso que fue importante que dijera Camús.

  76. Puede ser -no lo niego- que no aprecie la verdadera naturaleza del gigante porque sólo veo, encima de mí, la suela del zapato.

  77. Gengis, ha obviado que a “dejas de ser víctima para convertirte en verdugo” se le proponía un contexto (“matar a un Headhunter”), que está seleccionando como pertinente uno de los significados posibles del matrimonio civil (ese objeto en esa ocasión: ya estábamos hablando del traje y los zapatos). Está en la ley no escrita del contrato comunicativo (penas horrorosísimas se siguen de su incumplimiento).

  78. ¡Qué se casa nuestra gata sobre el tejado de zinc! ¿Y contra quién? Vístelo, Perro, nos dejas pero a todas colocadas. Ah, no que nos queda Procu… ummmmm habrá que buscarla un apaño.

    (sí, ya puede usted, Fijona, soltarme el tortazo)

  79. Ga.Cho, yo me casaría con usted un día sí y otro también, hasta que la incineración nos separase (o uniera para siempre, según se mire).

  80. Dulce y ocurrente Tareixa, no pene, que yo siempre me noto colocada, a veces incluso muy colocada. Tal vez caí de niña en una marmita de colocaciones. En cuanto a paños, lienzos y todo género de tejidos, Alá y Mohamad han revisado mi última declaración del IRPF y estiman que no me alcanza ya ni para añadir unas tristes randas o entredoses a mi discreto harén de esposos.

  81. He leído lo que ha traído Gacho, de González Faus. Es acojonante. Rajoy&las cámaras de gas, sin anestesia.
    Me vienen ganas de que vuelvan los que gobiernan para el Bien, a ver si alguna se convence.

  82. Genial, Holm. En Málaga, hace unos meses, me encontré en una situación muy similar, salvo que la asociación decía ser de ayuda a los refugiados y todos los gorrillas eran de Senegal para abajo.

    ***

    ¿Ahora sí que estamos en el tic-tac final, no?

    ***

    A veces una multitud de recuerdos, acumulada durante largo tiempo, queda anclada en dos o tres imágenes. Las demás gravitan lánguidas en torno a ellas y es necesario un esfuerzo expreso para convocarlas.

    http://piratajenny.blogspot.com.es/2013/11/gravitaciones.html

  83. Siento que se encuentre en ese trance, Holm. También estoy pensando que la convocatoria de los vivos es una de las pocas cosas buenas que puede tener la muerte. (Espero no haber dicho una imbecilidad, y si se lo parece que no le resulte atroz).

  84. Pues qué puedo decirle, yo procuraba fijarme en las manchas, ahora magufería, como tutti quanti. No me parece mal el moralismo (compare con González Faus, por ejemplo), y nos faltan muchos más.
    Muy pertinente la víctima-verdugo (John Malkovicht en la peli) de ratones y hombres. Y la música, sublime.

  85. Perro, acabo de verle una pega a su celebrado epíteto de Santo Tomás: que ahora no me sale cómo llamar a estos en proporción. (Bueno me sale subnormales hijos de puta, pero me sabe muy mal por las putas y los subnormales, y además a poco).
    Bilbao, Unamuno y Bildu

  86. ¿Es que no puede uno dedicarse tranquilamente a hacer portadas y artículos para el extraordinario lanzamiento de ÇhøpSuëy FANZINE ON THE ROCKS y a preparar el cierre de este chiringuito?

  87. Proc, no atribuya a la maldad lo que explica perfectamente la estupidez y una escolarización deficiente.

  88. Perro, me estoy encadenando a las tablas del chabolo:
    “No a la tala”, “No a la tala”, “No a la tala”.

  89. Bolaño, es que el comentario sobre a quién sí y a quién no debe homenajear Google me pareció supersoviético. (Y que me aprieta la faja y se me sale mi Belén Esteban interior hecha un obelisco por tanto afán por educar al pueblo).

  90. Hace unos días escribí sobre el cambio de paradigma chocante que ya está aquí.
    En este video puede ver un ejemplo. Este buen hombre comparte gratis las instrucciones software para imprimirse una mano de repuesto, un tanto pedestre pero funcional.
    Imaginen, no le quita trabajo a los periodistas, sino nada menos que a la industria de las prótesis.

    Tan solo necesitan una impresora 3D y cortarse antes la mano.

  91. Sí, señora Pirata, ya pronto tendremos que irnos con la música a otra parte. Y lo peor es que no pocos de aquí quizás nos hemos quedado algo anticuados y puede que no sepamos adaptarnos a un nuevo hábitat.

  92. Procu, haga el favor de ridiculizarme, como hace la buena de Pirata, y no ponerme en aprietos.

    Rebobino para salir del lío en el que me metí anoche, y encaro otra vez el texto original, de data y autora conocidas:

    1. “Lo que Camus quiere decir es que no está bien matar a un Headhunter, porque entonces dejas de ser víctima para convertirte en verdugo.”

    Para simplificar acepto que la autora ha sido fiel al pensamiento de Camus, y me quedo con esto, que atribuyo al autor francés:

    2. “No está bien matar a un Headhunter, porque entonces dejas de ser una víctima para convertirte en verdugo.”

    Respondí que eso es una puta mentira porque “puedes convertirte en verdugo y no por eso dejas de ser víctima”.

    Entonces va usted y dice: “Es verdad en la interpretación (no explícita, ni hace falta), por la que no se es víctima y verdugo del mismo objeto o al mismo tiempo.” De ese modo apuesta por:

    3. “No está bien matar a un Headhunter, porque te conviertes entonces en el causante de una muerte -la del Headhunter- de la que no puedes ser la víctima.

    Esta lectura viene facilitada por otra, a saber, la que ve en ‘entonces’ un adverbio temporal (= ‘en el momento’ en el que matas al Headhunter).

    Yo había optado por ver en ese ‘entonces´una conjunción ilativa (= ‘en el caso’ de que mates al Headhunter). De ahí mi versión:

    4. “No debes matar a un Headhunter, porque en el caso de hacerlo dejas de ser víctima.”

    Por eso dije que 2. era falsa; pero admito que 3. es una lección tan válida como 4. Ahora falta saber si lo admite usted, o si admite la razón que doy para admitirlo.

  93. Creo, JuliO, que el éxito del nuevo hábitat dependerá mucho de la posibilidad de intervenir sin registro previo. Detrás del éxito de las versiones anteriores del NJ estaba, sin restarles otros méritos, la inmediatez con que se podía entrar al trapo y llamar golfo o cansino al nick que fuese (o incluso al nick de uno mismo, en los casos de personalidad múltiple, que los había; ¡que si los había!).

  94. Completamente de acuerdo, Pirata Jenny. El “baile de los clones” es el que mejores ratos me ha hecho pasar en los sucesivos NJs, mientras fue posible intervenir sin registro previo. Tan partidario he sido siempre de esa libertad de postear con nicks de ocasión (aunque yo me he clonado muy poco y casi nunca para meterme con alguien), que hasta me exilié a la sentina del NJ2 en protesta porque se estableciera por primera vez esa aduana. Veremos si el nuevo gobernador chino tiene “cintula” y “tlagadelas” suficientes para volver a aquellos días de guns & roses. 🙂

  95. Procu, paso ahora a su segunda objeción a mi crítica de Camus. Según usted, la petición de principio de la que lo acusé es algo de lo que, más que a él, habría que responsabilizar a la propia lengua; o, en todo caso, a los diccionarios, que son circulares.

    Me imagino que, al hablar de circularidad, se refiere usted a que en toda definición se cumple la ley de la bicondicionalidad, y se cumple -añado- porque toda definición formula una identidad entre el definiens y el definiendum. Da lo mismo decir ‘hombre’ que decir ‘animal racional’ (identidad); por ello, si decimos que, por definición, un hombre es un animal racional podemos decir que un animal racional es un hombre (bicondicionalidad).

    Supuesto que es eso a lo que se refiere, le respondo que mi acusación a Camus es la de que, en el caso de su alegato contra el asesinato aun de los verdugos, en vez de dar una prueba, ofrece algo parecido a una definición.

    Las definiciones son un material importantísimo en las argumentaciones, pero no son argumentaciones.

  96. Por último, alega usted a favor de Camus que la vaguedad que le eché en cara es algo indisociable de la lengua, un defecto (confusión), pero también una virtud (flexibilidad).

    Soy consciente del berenjenal en el que puede meterse uno al hablar de la imprecisión verbal. Por eso sólo diré, y creo que ya me estoy metiendo en él, que en las demostraciones la falta de precisión, al menos para los que ni sabemos nada de los fuzzy sets ni los necesitamos para abordar las cosas que abordamos, es siempre un defecto.

    Pero sobre este asunto seré todo y nada más que oídos a lo que me diga una lingüista, como creo que es usted.

  97. No sé de qué sirve que yo sea un peón del pensamiento si todo el mundo está en la dirección.

  98. Querido Gengis, me hace sentir como una gallina en un concurso de jilgueros. Cocococó, veamos:
    Sobre la circularidad del diccionario. No me refería a las condiciones lógicas y de buena formación para la verdad de la definición, sino a la circularidad que subyace al hecho de tener que explicar las palabras mediante otras palabras (qué es ‘animal’, qué es ‘racional’, tarde o temprano acabará llegando de nuevo a ‘hombre’). Creo que Camus se sirve de asunciones no analizables en esos términos, tal vez como cuando el diccionario tiene que limitarse a definir azul como “del color del cielo sin nubes”, ostensivamente, es que no le queda más remedio. Yo creo que Camus también apela a elementos de experiencia compartida acerca de lo ‘humano’ o la ‘dignidad’, prposiciones no analíticas ni tal vez universales.
    En cuanto a la imprecisión y las demostraciones, supongo que la cuestión está en que el texto de Camus solo es una demostración en alguna medida sin que eso reste un ápice a otros valores discursivos y ¿mostrativos?

  99. Las filólogas estarán todas durmiendo, como si lo viera. Gracias de su parte, Tipo: un bonito texto lleno de todo lo que usted dice e incluso de otras muchas posibilidades.


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